Villarejo declara que su relación con López Madrid se limitó a ser un "psiquiatra" sin "honorarios"
El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha asegurado en su declaración ante la Audiencia Nacional que su actuación en el conflicto personal entre el empresario Javier López Madrid y la dermatóloga Elisa Pinto se limitó a una relación coyuntural con López Madrid que lo contrató "como psiquiatra y se ahorró los honorarios".
Según ha informado Europa Press, en una nueva jornada del juicio, Villarejo solo ha respondido a su abogado y ha relatado sus primeros contactos con López Madrid que se produjeron en el verano de 2013, cuando los presentó el empresario con el que compartía planta en su grupo empresarial CENYT. Al conocer su caso, Villarejo ha explicado que le pareció "el clásico problema sentimental, donde dos personas habían roto y una de las partes no había aceptado la ruptura". El comisario jubilado ha hecho alusión a un audio en el que se le escuchaba decir que López Madrid "era un tipo muy pesado" y ha explicado que le utilizó "como psiquiatra", ahorrándose "los honorarios".
Sobre la visita a la consulta de la doctora, Villarejo ha declarado que, como López Madrid "seguía dando la lata", le dijo que no le "quedaba otra solución que denunciarla o volver con ella". "En eso fue en lo que consistió mi aportación", ha resumido. "El señor (López Madrid) dijo, 'no quiero que salga a la luz las relaciones, es un problema para mi familia. Yo creo que es una señora correcta, voy a decirle que corte y cuando se dé cuenta de que ya sé que es ella'", ha explicado el comisario jubilado, en referencia a las presuntas llamadas que la dermatóloga realizaba al entorno del empresario desde cabinas telefónicas y tarjetas de prepago.
La visita a la consulta de Pinto y sus consecuencias
Según ha contado Villarejo, el empresario le instó a que hiciera la visita junto a su abogado, a lo que este le respondió que se trataba de "una cuestión muy delicada" de la que no quería que su abogado "se enterara". Con todo, le aconsejó que no fuera solo, que le acompañara "algún testigo". "En ese momento, para desgracia de Rafael Redondo, entró en mi despacho a consultarme algo, y le dije 'acompaña a este hombre que va a tener una entrevista con una persona, para que seas testigo de que no va a pasar nada'", ha explicado el comisario jubilado.
En su declaración, el socio de Villarejo, que también ha respondido solo a su letrado, Antonio Tapia, ha ratificado que acompañó al empresario a la consulta de Pinto en calidad de "testigo" y porque Villarejo se lo pidió.
El escrito de acusación formulado por la abogada de la dermatóloga, refería que Villarejo "manifestó que reclamaría a Javier López Madrid una cantidad de dinero" como compensación a su actuación en el conflicto. "Yo cuando termine todo, cuando le meta la querella a la pava ésta y a todos los que la han ayudado y tal y cual, hablaré con él, con Javierito ponme un poquito de pasta, porque me has metido en un 'embolao'. Le voy a decir: Chiquitín, daños y perjuicios", reza el texto.
Preguntado por este extremo, Villarejo ha expresado que fue en un contexto de charla amistosa como una forma de mostrar su "rabia" ante la situación. Ha insistido en que ese fue el motivo por el que le dijo de pedirle daños y perjuicios. Una expresión que, según él, demuestra no haber cobrado por el encargo, pues no le va "a pedir daños y perjuicios por un trabajo" que le hizo.
