El precio de convertirse en un gigante y cómo los roedores de las Islas Canarias perdieron sus sentidos
Las ratas gigantes de Canarias habitaron estas islas volcánicas del Atlántico desde el Pleistoceno hasta aproximadamente el siglo IV a. C. Eran enormes en comparación con su pariente vivo más cercano, la rata de la hierba africana. Ahora, un estudio del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y de la Universidad de Burdeos revela que la vida en islas aisladas no solo remodeló el tamaño corporal de estas ratas gigantes, sino también sus cerebros.
