La temporada del Barça ha mejorado, en todos los aspectos, con el regreso de
Pedri, con la vuelta de
Joan y con
Raphinha dejando atrás su rotura muscular. Pero quien ha dado el tono del equipo durante lo que va de curso es
Eric Garcia. Más veces de mediocentro que de central, y en alguna ocasión puntual de lateral derecho, el canterano de Martorell es el único que ha disputado todos los encuentros. 28 de 28. 27 de ellos de titular. Ni en Guadalajara, ante un rival de dos categorías por debajo, dejó de jugar, en un día que parecía pintiparado para el debut de
Tommy Marquès, otra joya de la cantera. Y es que ni rompiéndose el tabique nasal, Eric se ha perdido encuentro alguno. Se la fracturó en Brujas, y tres días después ya jugaba en Vigo con la máscara con la que todos los culés ya le identifican. Pero ya basta. Si Eric es necesario para el resto de la temporada,
Flick hoy debe dejarlo en el banquillo, tapado con una manta para librarse del frío del Cantábrico. Las rotaciones son necesarias para que la segunda mitad de la temporada, los jugadores lleguen con las piernas más frescas de lo que hicieron en el curso anterior. Demasiadas piezas clave del equipo acumularon demasiados minutos y, en el final de la campaña, se notó y repercutió en el equipo. Este año, la plantilla sigue siendo corta, pero hay menos lesionados y, en este sentido, la llegada de
Cancelo suma una posibilidad para dar más aire. Especialmente a un
Koundé que también lo tiene que jugar prácticamente todo como lateral. Por lo tanto, mientras en el partido trampa de esta noche ante el Racing de Santander, en el once esperamos a ver a
Joan o
Ter Stegen y diez más… que no lleven máscara.
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