Visa‑gate en el Mundial 2026: EE UU congela la entrada al país a aficionados de 15 países diferentes
El Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, encara un nuevo frente de crisis tras la decisión del Gobierno estadounidense de congelar temporalmente la concesión de visados a ciudadanos de 75 países, entre ellos 15 selecciones clasificadas para el torneo.
La medida, impulsada por la Administración Trump, amenaza con dejar a miles de aficionados sin posibilidad de viajar para apoyar a sus equipos.
El Departamento de Estado emitió un memorando interno ordenando a los consulados denegar automáticamente las solicitudes de visado procedentes de países incluidos en una “lista roja” mientras se revisan los protocolos de verificación y seguridad.
El bloqueo migratorio golpea a selecciones como Brasil, Marruecos o Uruguay y abre un conflicto diplomático a meses del inicio del Mundial 2026
Entre las naciones afectadas figuran Brasil, Marruecos, Haití, Colombia, Uruguay, Senegal, Egipto, Irán, Túnez, Ghana, Costa de Marfil, Argelia, Cabo Verde, Jordania y Uzbekistán.
La decisión ha generado un terremoto en el ámbito deportivo. Brasil, uno de los grandes favoritos del torneo, podría ver cómo miles de sus seguidores quedan fuera del campeonato. En el caso de Escocia, la situación es aún más llamativa: tres de sus rivales de grupo, Brasil, Marruecos y Haití, están afectados por la congelación, lo que podría traducirse en estadios con menor afluencia en sus partidos de Foxborough y Miami.
El Gobierno estadounidense justifica la medida alegando motivos de seguridad y control migratorio. Según el portavoz del Departamento de Estado, la pausa permitirá evitar la entrada de solicitantes que “puedan convertirse en una carga pública” o que no cumplan los nuevos criterios de evaluación, que incluyen factores como salud, edad y dominio del inglés y las excepciones, advierten, serán “muy limitadas”.
La FIFA, por su parte, ha solicitado aclaraciones urgentes a Washington ante el riesgo de que la medida afecte a la organización del torneo y a la experiencia de los aficionados. El organismo teme que la congelación pueda generar desequilibrios entre selecciones, tensiones diplomáticas y un impacto económico significativo en las sedes estadounidenses.
La decisión llega en un momento especialmente delicado, con la Administración Trump inmersa en debates internos sobre posibles acciones militares en Oriente Medio y una creciente presión internacional por su política migratoria. Mientras tanto, miles de aficionados de los países afectados siguen en vilo, sin saber si podrán viajar al que será el Mundial más grande de la historia.
