Rosalía, entre la fe y el «pole dance»
Rosalía ha hecho un pacto con el Diablo, si es que hay forma menos sutil –y más precisa– de definir a esa serie sobre jóvenes adictos a las drogas, al sexo, al maltrato psicológico e incluso físico que es [[LINK:INTERNO|||Article|||6967be225d65b0e4b4b3ef82|||«Euphoria»]]. Su primera temporada se estrenó en 2019 y sirvió de ventana hacia el mundo para actores ahora considerados del momento, como son Zendaya (Rue, la protagonista), Sydney Sweeney (Cassie), Hunter Schafer (Jules) o Jacob Elordi (Nate). Un reparto que hizo brillar lo tabú y lo incómodo dentro del universo audiovisual, y que ahora añade otro nombre de moda, el de Rosalía, para su próxima y tercera temporada, que se estrena el 12 de abril. La cantante de «Lux», que tanto análisis y debate ha suscitado a raíz de la iconografía religiosa y espiritual de su último álbum, ha cambiado la cofia por la barra de «pole dance»: ayer salió a la luz el tráiler de la nueva entrega de «Euphoria», donde la de «La Perla» aparece interpretando a una «stripper» de un club nocturno. Y no se trata de un simple cameo, sino de una pieza clave para una trama, por cierto, donde la religión también predomina.
La historia da un salto temporal en estos nuevos episodios: varios años después del final del instituto, sus protagonistas ya forman parte de la vida adulta. Rue continúa envuelta en problemas relacionados con el tráfico de drogas, Cassie está prometida con Nate, quien trabaja de sol a sol mientras su prometida se graba para «Only Fans»... Continúa el salvajismo, el exceso y la violencia visual y verbal a la que nos tiene acostumbrados esta serie. Una ficción, por cierto, que no por desagradable espanta, sino más bien atrapa, pues aporta una belleza visual y sonora esenciales para poder afrontar las caras más oscuras de la más cruda realidad. Pero, como la vida misma, y entre tanto peligro y caos, los personajes necesitan de una salvación, en este caso espiritual –¿quién dice que la religión no esté de moda, ya no sólo entre los jóvenes, sino en el arte?–, y por eso la protagonista lidia con la virtud de la fe, se acerca a Dios, dice creer en Él... y mientras tanto continúa sobreviviendo a las tentaciones del Diablo.
