Sánchez retrasa dos semanas su pronunciamiento sobre la represión en Irán
"538 muertos y más de 10.000 detenidos". Ese era el reporte presentado por la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA) de las consecuencias de la represión contra los ciudadanos iraníes el pasado domingo. A día de hoy son varios los responsables que potencian la cifra de fallecidos por encima de las 2.000 personas desde que comenzaran las protestas el pasado 28 de diciembre.
En plenas vacaciones navideñas y ante la entrada del 2026 en el calendario, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, centró sus declaraciones en la intervención de los militares estadounidenses en Venezuela para detener al expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su pareja, la exdiputada a la Asamblea Nacional, Cilia Flores, por su presunta relación con el narcotráfico y el tráfico de armas que se produce en el país sudamericano.
En consonancia con un manifiesto firmado junto a los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y México con el que se aseguró que se produjo una "violación del derecho internacional", el jefe del Ejecutivo reclamó una "transición pacífica" y alegó que la decisión de su homónimo, el republicano Donald Trump, "empujó a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo". En este sentido, fue el único líder europeo que contactó tanto con el presidente electo, Edmundo González, como con la sucesora de Maduro, Delcy Rodríguez.
Sánchez cambia la estrategia con Irán
A diferencia de la situación en Venezuela o los planes de EE UU para controlar Groenlandia con los que el inquilino de la Moncloa reaccionó de manera inmediata, respecto a la matanza del régimen de liderado por Ali Jamenei, que juzgará a más de 16.000 ciudadanos en las próximas semanas, Sánchez ha tardado más de dos semanas en activar al ministro de Exteriores, José Manuel Albares. Hasta el día de ayer no se produjo un movimiento del Ejecutivo con la convocatoria del embajador de Irán en Madrid.
Mismo escenario se ha producido con las declaraciones del líder de los socialistas. Coincidiendo con varios artículos que denunciaron tanto los lazos del exvicepresidente, Pablo Iglesias, con Irán, como el silencio de los sectores 'progresistas' del Congreso de los Diputados, se publicó un mensaje en su cuenta de X, antiguo Twitter, con el que se reclamó el cese de la represión, las detenciones arbitrarias y las "restricciones a la libertad de expresión" ante las protestas pacíficas contra el régimen dictatorial instaurado. "Expresamos nuestro rechazo a la violencia contra manifestantes y exigimos respeto a los derechos fundamentales de todos los iraníes", señaló en el día de ayer.
Por el momento no se ha pronunciado sobre la objetividad de los juicios "rápidos" que han propuesto Irán una vez se terminen las protestas que se han alargado dos semanas. La tensión se mantiene y puede volver a salpicar a los ciudadanos.
