A Matías Almeyda se le está haciendo bola la experiencia en el Sevilla FC . Por segunda vez. Como jugador no fue capaz de evitar un batacazo anunciado desde la incompetencia y mala praxis de sus dirigentes, mientras que como entrenador se ha montado en el mismo barco a la deriva de entonces, con otros protagonistas en el palco, pero la misma caradura y desvergüenza . Cuando no hay nadie a los mandos dentro del club, que apoye y tome decisiones, por incorrectas que puedan terminar siendo; que asuma su poder y arriesgue, aunque esto no contribuya a vestir de limpio el producto que quiere vender ; que sea proactivo y no una simple figura decorativa; que se aleje por...
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