Las estafas ya no necesitan mentir, solo parecer oficiales
El
presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos,
Fernando Santiago, ha advertido del aumento de estafas cada vez más
sofisticadas que suplantan a la Administración, a entidades financieras y a
empresas legítimas, apoyándose en inteligencia artificial y en técnicas
avanzadas de falsificación y suplantación de identidad.
“Estamos
ante un cambio de paradigma. Ya no hablamos de fraudes burdos o fácilmente
detectables. Hoy las estafas están perfectamente construidas, utilizan lenguaje
administrativo, documentos idénticos a los oficiales y canales de comunicación
que el ciudadano reconoce como fiables”, ha señalado Fernando Santiago.
En los
últimos días se ha detectado la circulación de documentos falsos que simulan
comunicaciones oficiales de la Seguridad Social. Uno de estos documentos, que
se ha verificado como una estafa, solicita información personal y bancaria bajo
el pretexto de supuestos cambios normativos o incidencias técnicas. “Este tipo
de documentos engaña precisamente porque durante décadas hemos educado al
ciudadano en la confianza hacia la Administración. Hoy esa confianza está
siendo utilizada contra él”, ha advertido.
Santiago
ha subrayado que el problema va mucho más allá del correo o la carta
tradicional. “Estamos recibiendo información sobre llamadas en las que se clona
la voz de directivos o responsables jerárquicos mediante inteligencia
artificial. Se dan instrucciones urgentes, verosímiles, y se consiguen
transferencias o accesos que jamás se habrían facilitado en otro contexto”, ha
explicado.
También
ha alertado sobre la suplantación de números de teléfono. “El ciudadano ve en
la pantalla el número real de su banco, de su proveedor o de un organismo
público. Confía. Y ahí es donde se produce el engaño. Detrás no está la
entidad, sino una organización criminal perfectamente organizada”, ha señalado.
El
presidente de los gestores administrativos ha puesto el foco en los colectivos
más vulnerables. “Las personas mayores, quienes viven solas o quienes tienen
menor formación digital están quedando absolutamente desprotegidas. Les estamos
pidiendo que desconfíen de todo, pero no les estamos dando herramientas reales
para verificar nada”, ha afirmado.
En
este sentido, Santiago ha sido especialmente crítico con la falta de respuesta
estructural por parte de las instituciones. “Ni los cambios normativos
recientes, ni el debate sobre la cita previa, ni la reducción de tiempos de
espera telefónica están abordando el problema de fondo. El ciudadano no tiene
hoy un lugar claro al que acudir para comprobar si una comunicación es real o
falsa”, ha advertido.
Asimismo,
ha reclamado mayor responsabilidad a las entidades financieras y tecnológicas.
“Cuando un ciudadano compra en una web que parece seria y resulta ser
fraudulenta, alguien ha fallado antes. No puede ser que se concedan TPV,
pasarelas de pago o servicios financieros sin controles suficientes. Sin esa
infraestructura, muchas estafas simplemente no existirían”, ha subrayado.
Fernando
Santiago ha insistido en que la solución no pasa únicamente por campañas de
concienciación. “No basta con decirle al ciudadano que tenga cuidado. Hay que
construir garantías, canales oficiales de verificación, atención presencial
real y responsabilidades claras. Si no, estamos aceptando que el fraude sea el
peaje de la digitalización”, ha concluido.
