Los neumáticos, el "oro negro" de las carreteras: estos son los beneficios para el asfalto
Tradicionalmente, las ruedas desgastadas han sido un material que se acumulaba en vertederos, siendo uno de los residuos industriales más problemáticos del mundo. Su dificultad para desgradarse provoca que haya cada vez más neumáticos acumulados, suponiendo un verdadero problema para el medioambiente.
Sin embargo, en los últimos años este residuo ha empezado a tener una utilidad, pasando de ser un material que únicamente se acumulaba a ser un recurso estratégico. Y es que cualquier rueda desgastada fuera de uso ha comenzado a tener otro propósito en la vida.
Ante el panorama de este material, ha surgido la idea de aprovechar el caucho reciclado para la confección de estructuras viales, es decir, que los neumáticos han pasado a formar parte de las carreteras. Esto quiere decir que gracias a los procesos industriales, las ruedas desgastadas se trituran hasta obtener polvo de caucho que se incorpora al asfalto de millones de carreteras.
El caucho de los neumáticos forma carreteras
Los neumáticos usados se están convirtiendo en materia prima para las carreteras. Desde hace varios años, los neumáticos acumulados han pasado de ser un material que acumulaba polvo a tener una segunda utilidad.
Con su descomposición, donde se consigue polvo de neumático, se logra un material que se mezcla con otras sustancias del asfalto. Todo junto permite conseguir carreteras más duraderas y, en algunos casos, más silenciosas.
Se trata de una idea que cada vez más países están empleando y que está sirviendo para evitar el acumulado de ruedas desgastadas en vertederos o desguaces. Esta idea lleva ya 20 años en uso y supone una forma de optimizar el proceso de industrialización y producción de ese polvo de neumático.
Asimismo, gracias a este uso se consigue incorporar la economía circular a la carretera, como forma de apostar por la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.
Así es el proceso
El proceso para transformar los neumáticos usados en nuevos materiales es industrial, controlado y consta de varias etapas diseñadas para recuperar el caucho y otros componentes de forma segura y eficiente.
Primero se descomponen los neumáticos en caucho, acero y fibras, separando los materiales para minimizar contaminantes que puedan afectar el rendimiento del asfalto. Una vez realizado este proceso, el caucho limpio se somete a una molienda progresiva hasta obtener un granulado de diferentes tamaños.
Finalmente, este material es mezclado e incorporado al asfalto conformando carreteras más sostenibles.
Ventajas de usar neumáticos desgastados en el asfalto
Diversos estudios respaldan que el uso de neumáticos gastados trae ventajas a las carreteras. Según se ha comprobado, este caucho aumenta la resistencia a deformaciones y grietas, prolongando la vida útil de los pavimentos cuando se aplican correctamente los diseños y materiales. Además, permite que las carreteras duren más, lo que implica que se necesita menos reposición, es decir, menos mantenimiento.
Asimismo, los neumáticos dejan de ser un problema por su acumulado y pasan a convertirse en un recurso valioso, aportando sostenibilidad y eficiencia al sector de la construcción vial.
¿Cuántos neumáticos son necesarios?
Gracias a este sistema, millones de neumáticos son empleados y sacados de los vertederos, dándoles una segunda vida. Y es que una carretera requiere de una gran cantidad de estas ruedas desgastadas. Como referencia, por ejemplo, en una autovía de dos carriles, para que este material sirva como refuerzo es necesario crear una capa de cuatro centímetros de espesor, donde se emplean hasta 2.800 neumáticos por kilómetro.
Asimismo, a todas las características ya mencionadas hay que sumar una. Gracias a este uso, España, uno de los países que más ha apostado por esta utilidad, se encuentra en los primeros puestos de los rankings mundiales de ruido ambiental en las ciudades.
En este sentido, el asfalto que lleva incorporado polvo de caucho reduce sensiblemente el ruido del tráfico al amortiguar el ruido que produce la rueda en contacto con la capa de rodadura del firme, una condición más que aumenta los motivos para emplear este caucho a las carreteras.
