Muere Getsemaní, monja de Belorado, tras el cambio de convento: las Clarisas habían alertado del riesgo
Sor Getsemaní, de 89 años, una de las cinco monjas de avanzada edad que residían en el convento de Orduña (Vizcaya) bajo el cuidado de las exmonjas cismáticas de Belorado (Burgos), ha fallecido recientemente.
Durante las últimas semanas, había estado viviendo en el monasterio de Castil de Lences (Burgos), tras ser trasladada por orden judicial a mediados de diciembre. Su funeral se celebró este domingo en Burgos, según informaron fuentes del Arzobispado de Burgos a EFE.
El pasado 18 de diciembre, la Guardia Civil, por orden del Juzgado de Instancia 5 de Bilbao, trasladó a las cinco monjas de Orduña al hospital de Basurto para un reconocimiento médico, después de que un informe cuestionara las condiciones higiénico-sanitarias del convento.
Con edades entre 87 y 101 años, los familiares de las religiosas habían denunciado la dificultad de poder visitarlas. Tras el hospital, cada monja fue trasladad a distintos monasterios de la Federación de Clarisas de Nuestra Señora de Aránzazu y Sor Getsemaní se estableció en Castil de Lences.
Consecuencias graves para la salud de las monjas
Las exmonjas de Belorado, quienes cuidaban de las religiosas mayores, han lamentado su fallecimiento y han recordado que ya habían advertido sobre los riesgos del traslado. Señalan que la separación del entorno afectivo y la comunidad con la que habían convivido durante décadas podría derivar en consecuencias graves para la salud de las monjas.
En un comunicado, expresaron que Sor Getsemaní presentaba patologías delicadas y requería cuidados especiales durante cualquier traslado, lo que no se tuvo en cuenta en diciembre.
Incluso disponían de un certificado médico emitido por un neurólogo vasco que desaconsejaba expresamente su traslado. Asimismo, lamentan no haber sido informadas del fallecimiento de la religiosa, quien contaba con 67 años de vida religiosa y cerca de 40 años de convivencia con algunas de ellas.
