La decisión del COI con los deportistas estadounidenses tras la operación militar en Venezuela
El Comité Olímpico Internacional (COI) descarta excluir a los deportistas estadounidenses de los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán el próximo mes en Milán y Cortina d'Ampezzo (Italia) tras la operación militar ordenada por Donald Trump en Venezuela que terminó con la detención de Nicolás Maduro. "El COI no puede involucrarse directamente en asuntos políticos o conflictos entre países, ya que estos quedan fuera de nuestro ámbito de competencia. Este es el ámbito de la política. Nuestra función es garantizar que los deportistas puedan participar en los Juegos Olímpicos, independientemente de su procedencia", apuntaron desde el organismo a la agencia de noticias alemana 'DPA'.
El ejército estadounidense atacó objetivos en la capital venezolana, Caracas, a principios de enero y detuvo al líder del país, Nicolás Maduro, al que trasladó a Estados Unidos, donde se enfrenta a un juicio por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico.
Posteriormente, se produjeron llamamientos para que el COI sancionara a Estados Unidos de forma similar a como lo hizo con los deportistas rusos por la invasión de Rusia a Ucrania. Extremo que hoy ha sido rechazado por el Comité Olímpico.
¿Qué pasa con la FIFA?
Una petición similar fue trasladad a la FIFA. Impulsada desde Argentina se presentó una solicitud formal para que la FIFA evalúe la exclusión de Estados Unidos del Mundial de 2026, torneo que el propio país norteamericano organizará junto a México y Canadá.
La iniciativa fue impulsada por Claudio Morresi, exfutbolista profesional y exsecretario de Deportes de la Nación durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Morresi elevó la solicitud al máximo ente del fútbol mundial argumentando que la acción militar estadounidense vulnera principios básicos del derecho internacional y que, por coherencia, debería recibir una sanción deportiva.
La solicitud se apoya en el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, que establece que los Estados deben abstenerse del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otros países. Según Morresi, la operación militar en territorio venezolano supone una violación directa de ese principio.
Desde su perspectiva, la FIFA no puede mantenerse al margen cuando un país incurre en este tipo de acciones, especialmente si en el pasado ha tomado decisiones similares. El exfuncionario recordó que el organismo actuó con firmeza al suspender a Rusia tras la invasión a Ucrania, un precedente que hoy vuelve a ponerse sobre la mesa.
La historia del fútbol muestra que los conflictos bélicos y las tensiones geopolíticas no siempre han quedado fuera de los estadios. Tras la Segunda Guerra Mundial, selecciones como Alemania, Italia y Japón quedaron excluidas del Mundial de 1950. Décadas después, Yugoslavia fue apartada de las competiciones durante las guerras de los Balcanes, y más recientemente Rusia fue vetada de torneos internacionales.
Estatutos de la FIFA y el debate sobre neutralidad
El documento también cita los estatutos de la FIFA, que incluyen compromisos explícitos con los derechos humanos, la neutralidad y la no discriminación. El documento establece que la organización debe respetar los derechos reconocidos por la comunidad internacional y sancionar conductas que los contradigan. Para Morresi, permitir que Estados Unidos participe sin cuestionamientos en el Mundial enviaría un mensaje contradictorio, especialmente cuando el propio país es anfitrión del evento. El debate, sin embargo, no es sencillo: la FIFA históricamente ha defendido la separación entre deporte y política, aunque en la práctica esa línea ha sido flexible según el contexto.
Hasta ahora, la FIFA no ha respondido públicamente a la solicitud ni ha indicado si abrirá un análisis formal del caso.
