'Hay tradiciones que son el ancla de todo un año. Para nosotros, aunque tengamos la suerte de disfrutar de nuestra casa en la Cerdanya, el viaje a la Val d’Aran por Reyes es innegociable. Es ese momento del invierno en el que cargamos el coche y, al cruzar el puerto de la Bonaigua, desconectamos de verdad. No es solo esquiar; es esa sensación de "vacaciones totales", de cambio de aires y de volver, un año más, a la que considero mi segunda casa: Baqueira Beret .
Esta vez, la meteorología no nos lo ha puesto fácil. Hemos tenido días de esos en los que el sol juega al escondite y las nubes se agarran a la montaña, pero ¿sabéis qué? Cuando estás en el Valle, eso es casi lo de menos. Baqueira siempre tiene un plan B (y un C, y un D). Si el tiempo no brilla, brilla su gastronomía, el entorno ...'