'Si alguien me pregunta ahora mismo cómo definir un estado de mucha alegría, probablemente le enseñaría una foto de este fin de semana. Y es que, hay que decirlo alto y claro: estamos en el momento dulce de la temporada. Quizás, incluso, en el mejor que hemos vivido en bastante tiempo.
Venimos de unas Navidades blancas, un regalo que ya agradecimos, pero es que el invierno ha decidido no levantar el pie del acelerador. Las nevadas han seguido visitándonos con una constancia maravillosa, culminando con ese último capítulo de nieve que nos cayó el viernes por la noche.
Saliendo del Niu de l'Àliga
No es exagerar si digo que Masella y La Molina presentan ahora mismo la mejor de sus caras. Ver el dominio de Alp 2500 con casi el 100% de apertura y con esta calidad de nieve es algo q...'