De Cataluña a Extremadura: la ciudad de Badajoz que produce cava aunque muchos lo desconocen
El enoturismo se ha convertido en un factor crucial dentro del sector turístico en España, y es que cada vez son más los que apuestan por conocer lugares en los que la producción de vino o cava sea el elemento central del viaje. Respecto a este último producto, su cuna se ubica, como es lógico, en Cataluña, pero lo que no muchos saben es que a centenares kilómetros de distancia, en Extremadura, hay una ciudad donde también se elabora de manera exquisita.
En el corazón de la provincia de Badajoz se encuentra la fantástica ciudad de Almendralejo, el cuarto municipio más poblado del territorio pacense y en el que se elabora un cava con D.O que no tiene nada que envidiar al de la región del Penedès. Desde hace casi cinco décadas, en plena orilla del río Guadiana se produce este maravilloso vino espumoso que se ha convertido en todo un símbolo de una localidad que además presume de un casco histórico precioso.
La historia del cava en Almendralejo (Badajoz)
El origen del cava en Almendralejo se remonta a 1980, cuando Marcelino Díaz González aprovechó sus conocimientos enológicos para comenzar a elaborar cava. Desde entonces, los viñedos de la localidad, situados entre 200 y 450 metros de altitud y dejados a merced del viento solano, han sido una de las cuatro zonas de producción de cava que fija el consejo regulador de este vino espumoso tan delicioso, e incluso durante las sequías en Cataluña, ayudaron a la producción de la zona.
El cava se ha convertido en uno de los grandes emblemas de la ciudad, tanto que el año pasado abrió sus puertas el Museo del Cava de Almendralejo, aunque también cuentan con uno dedicado al vino. De esta manera, la enología se ha convertido en uno de los motores del sector turístico en el municipio, con las visitas a bodegas siendo una de las principales actividades que se pueden realizar en él.
Qué ver en Almendralejo
La ciudad de Almendralejo cuenta con un patrimonio religioso excelso, entre el que destaca la imponente Iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, erigida a finales del siglo XV sobre otra anterior y que tiene una increíble torre herreriana. Tampoco hay que dejar de visitar los diversos conventos que hay en la localidad ni el Santuario de Nuestra Señora de la Piedad, que también deben ser paradas en el itinerario.
Además, en el casco urbano de la ciudad también se pueden contemplar preciosos edificios como su apasionante plaza de toros, el Teatro Carolina Coronado o el Círculo Mercantil, ambos con un toque modernista o el Palacio del Marqués de la Encomienda, levantado en el siglo XVIII. Esos son solo algunos de los tesoros que se deben explorar en Almendralejo después de haber degustado su exquisito cava, que cada vez sorprende más a los paladares más exigentes.
