El acoso escolar se cebó en 2025 con alrededor de 200 alumnos en la provincia de Alicante, un problema en alza año tras año convertido en la máxima preocupación de la comunidad educativa. La Conselleria de Educación quiere tratar de atajar este problema con un nuevo decreto de convivencia, que ha entrado en vigor esta semana, y que implica mayor mano dura contra los agresores. Sin embargo, expertos en Psicología y Didáctica insisten en que hace falta que los centros apliquen los protocolos de forma adecuada, que hagan una detección precoz y que fortalezcan la prevención en las aulas para evitar situaciones extremas que están disparando los intentos de suicidio, con mayor incidencia en el alumnado más vulnerable.