Benito Berceruelo: "Las empresas y los inversores se han acostumbrado a la incertidumbre geopolítica"
La XVI edición del Spain Investors Day tendrá lugar entre el 14 y 15 de enero en el Hotel Four Seasons de Madrid y contará con entre 42 y 43 compañías cotizadas que se van a entrevistar con los inversores internacionales para explicarles su año y para contarles los proyectos de 2026 además de las distintas mesas de diálogo con 75 presidentes y CEOs de grandes compañías. A Benito Berceruelo, su presidente, le gustaría también agradecer "el esfuerzo de diálogo que hace el Gobierno en este foro". Pedro Sánchez estará presente en el cierre, mientras que varios ministros como Mónica García, Carlos Cuerpo, Óscar López o Margarita Robles participarán en los coloquios programados.
España ha cerrado un muy buen ejercicio económico con previsiones similares para 2026.
La Bolsa española ha sido la segunda más rentable del mundo, solo superada por Corea. Nuestro país ha crecido por encima de la media de la Unión Europea, alcanzando casi el 3%. Por lo tanto, los inversores que confiaron en España en el ejercicio anterior, consiguieron un retorno muy, muy rentable. Muchos centros de inversión y muchos expertos auguran que el año que viene va a ser incluso mejor. Es verdad que existe una cierta duda sobre si un crecimiento tan grande se puede sostener, especialmente en el de la Bolsa, pero ninguno de los especialistas en este momento dice que exista una burbuja al estar en ratios muy parecidos a los anteriores a la crisis. Las expectativas para la bolsa española son muy positivas en el año 2026 y, además, hay una confianza en que puedan volver las operaciones corporativas al mercado. Es cierto que en el año pasado hubo algunas salidas a Bolsa, pero no muy grandes ni muy importantes, y esa es una de las grandes asignaturas pendientes, no solamente de España, sino de todas las bolsas europeas en su conjunto, que las bolsas vuelvan a despertar el interés de las compañías para volver a cotizar y que las bolsas vuelvan a crecer, que llevan unos años estancadas.
¿Qué pueden hacer las empresas y el Gobierno para que la inversión sea aún más atractiva?
Hay factores que hacen una foto de España positiva, pero evidentemente tenemos cosas que mejorar y seguro que los inversores nos lo van a reclamar y también al Gobierno en el Spain Investor Day. Seguimos sin presupuestos públicos un año más, algo por lo que preguntan los inversores internacionales. También señalan como un defecto la enorme regulación y la pesada burocracia, así como la lentitud de la justicia. Luego, algo que preocupa mucho del último año, el alto absentismo laboral y el estancamiento en la mejora de los niveles de productividad.
¿Cómo ve usted la situación en España respecto a la IA?
Es probablemente la primera vez en la historia que sucede algo en las compañías y es que las personas van primero. Históricamente, cuando se producía una revolución industrial eran las empresas las que servían de motor para que las nuevas tecnologías se fueran implantando y las compañías adoptaban los ordenadores y los empleados se adaptaban a los ordenadores que empleaban las empresas. En este momento casi todo el mundo utiliza la IA en su día a día para muchas cosas. Por lo tanto, cuando la implantan en las compañías, los empleados la conocen y la utilizan a su manera y eso está suponiendo un cambio de mentalidad muy importante.
¿Y en términos de inversión?
Uno de los grandes problemas que tiene Europa es que está perdiendo la carrera de la innovación contra Estados Unidos y China. Incluso en sectores tradicionales como el sector del automóvil el mayor vendedor de coches eléctricos en este momento es una compañía china. Todos los grandes avances en tecnología no vienen de Europa. Para ello hay que enfrentar otro de los grandes retos: Europa necesita compañías de mayor tamaño.
¿Cómo puede repercutir la situación de Venezuela a la inversión en España?
Los inversores y las empresas se han acostumbrado a vivir en la incertidumbre geopolítica, se ha visto el último año con los nuevos aranceles de Estados Unidos y las dos guerras. Creo que las empresas afortunadamente, las españolas en primer lugar, y las economías más desarrolladas han demostrado una gran resiliencia, pues las compañías han tenido buenos resultados, las economías desarrolladas han logrado crecer y las empresas han seguido ganando dinero. Es verdad que el asunto de Venezuela genera una incertidumbre en una región muy sensible para España, como es toda Latinoamérica. Nuestras empresas, como te digo, ya han demostrado que podían resistir a esas incertidumbres, confiemos en que el que viene también. España, según todos los análisis del FMI y de otros organismos, va a tener un año de crecimiento sostenido en 2026, en las expectativas que sigamos liderando el crecimiento en la Unión Europea y los inversores internacionales tienen interés en sectores españoles relevantes, como es la energía, la infraestructura, la defensa o el inmobiliario.
Precisamente la necesidad que tenemos de aumentar el gasto en defensa, ¿cómo puede ayudar a la economía?
España tiene, igual que casi todas las economías desarrolladas y casi toda Europa, un problema de déficit público que presenta dos retos añadidos. Uno es la necesidad de invertir en defensa y otro es la necesidad de invertir en tecnología. Para ello, hay que hacer un esfuerzo presupuestario y deberíamos acompañar ese crecimiento con otras medidas estructurales para no solamente continuar elevando la deuda pública. Desde luego, el sector de defensa en este momento es un sector tremendamente atractivo para los inversores. La prueba es el enorme desarrollo en bolsa que ha tenido Indra en el último año. El Gobierno ha decidido que España debe tener una compañía emblemática en la materia y ha apostado por ella, algo respaldado por los inversores internacionales porque han invertido de manera muy notable.
Otro de los temas que más ha sacudido la economía este año es el precio del oro y la preferencia de algunos inversores por él.
El oro siempre ha sido un factor refugio en momentos de incertidumbre porque se considera una inversión muy sólida, pero yo creo que los grandes inversores internacionales el oro no compite directamente con la inversión en bolsa o la inversión en empresas.
En el mundo sigue existiendo liquidez, los fondos de inversión siguen teniendo dinero para invertir, continuamente llegan nuevos fondos a España, no es una situación que repercuta de cara al futuro.
