De Carmen Lomana a Olivia de Borbón: las vips que no se han querido perder el desfile de Rocío Peralta
Sevilla tiene ese don: convertir un desfile en un acontecimiento social con mayúsculas. Y cuando el nombre propio es Rocío Peralta, el plan de moda se transforma en una convocatoria de las que hacen que el front row pese casi tanto como la pasarela. Este viernes semana, la ciudad volvió a colocarse en modo centro neurálgico de moda flamenca con una cita que no solo presenta una colección de vestidos, también activa memoria, tradición y ese pulso andaluz que, bien contado, es puro ADN patrio.
La diseñadora hispalense presentó este fin de semana su propuesta ‘Al Andalus’ en un enclave cargado de simbolismo, la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo (Pabellón Hassan II), y lo hace con una lista de invitados que supera los 200 nombres entre miembros de la aristocracia como Olivia de Borbón, jet set e invitados del universo moda como Carmen Lomana.
De la pasarela al homenaje, el primer desfile sin Rafael Peralta
Más allá del despliegue estético, esta edición tiene un peso emocional evidente: es el primer desfile de Rocío Peralta sin la presencia de su padre, Rafael Peralta, fallecido el año pasado, y la noche se plantea —según el propio contexto de la cita— como un homenaje a su figura. En ese marco, la elección de looks de las invitadas también se lee distinto: menos “tendencia por tendencia” y más códigos de respeto, legado y elegancia consciente.
Y ahí es donde entra el casting de vips: de Carmen Lomana a Olivia de Borbón, sin olvidar a Adriana Abascal o Alicia Alcocer Koplowitz, nombres que refuerzan la narrativa de un evento que mezcla heritage y espectáculo con un sentido de la puesta en escena muy sevillano.
Adriana Abascal
Adriana juega con una fórmula que siempre funciona en un desfile de esencia flamenca contemporánea: negro arriba, rojo abajo, pero sin caer en el cliché literal. El top de encaje calado aporta textura y un punto de sensualidad controlada, casi como un guiño a la artesanía y a la piel vista —tan propia del lenguaje escénico— sin necesidad de escotes evidentes.
La falda larga, roja, con estampado barroco en negro hace el resto: volumen, presencia y esa teatralidad elegante que pide una colección llamada Al Andalus. El cinturón ancho estructura la silueta y coloca el look en el territorio de “invitada con intención”, mientras el bolso mini joya remata con un toque de noche. El peinado pulido con flor refuerza el código local sin disfrazarlo: es referencia, no folklore.
Alicia Alcocer Koplowitz
En un evento con tanta carga estética, Alicia opta por la decisión más inteligente: minimalismo con poder. Su blazer blanco cruzado con botones dorados es un clásico con autoridad (y fotogénico de manual), especialmente sobre un cuello alto negro que añade sobriedad y contraste.
El pantalón negro recto estiliza y equilibra el protagonismo del blanco, y los salones alargan línea sin necesidad de exceso. El conjunto comunica algo importante: cuando la pasarela propone fantasía y volumen, la invitada puede elegir precisión. Y, en términos de contexto, ese punto ejecutivo encaja con una Sevilla que también es negocio, instituciones y mecenas, no solo feria.
Carmen Lomana
Carmen entiende estos actos como lo que son: una alfombra donde la moda se interpreta. Su elección tiene ADN Lomana por todos lados: mono negro entallado como base impecable y, como foco, una blusa con lazada animal print al cuello que aporta carácter inmediato sin necesidad de color.
Encima, un bolero de pelo (efecto estola corta) que eleva el estilismo a un territorio de lujo clásico, de los que se llevan mejor por la noche y en invierno, y que además dialoga con el espíritu de homenaje (hay algo ceremonial en esa pieza). Los pendientes con brillo y el bolso estructurado refuerzan un look de matrícula.
Olivia de Borbón
Olivia elige un look que funciona especialmente bien en este tipo de escenario porque mezcla sastrería con intención aristocrática. La americana negra con ribete blanco crea estructura y presencia de inmediato; es una chaqueta que impacta incluso antes de mirar el resto del conjunto.
La camisa blanca aporta luz y el detalle de la cadena/colgante largo introduce verticalidad y un punto personal (casi amuleto), mientras el pantalón pitillo —con detalle de botones tipo joya en el bajo— actualiza el conjunto sin romper su coherencia. Las sandalias de tiras aportan ligereza para que el look no se endurezca demasiado: buena lectura para un desfile donde el foco está en el movimiento y la construcción.
El desfile de Rocío Peralta confirma algo que a veces olvidamos entre tendencias fugaces: cuando la moda se apoya en la memoria, la artesanía y el legado, todo —el lugar, la colección y hasta el front row— se vuelve más significativo, algo que para 2026 es mucho que decir. Y eso fue justo lo que dejó cada uno de los looks de sus vips, y por supuesto los que caminaron por la pasarela sevillana.
