A nadie le amarga un dulce, por Europa: los 5 postres más queridos en todo Lituania
La repostería lituana es puro arte, tradición y sabor en cada uno de estos bocados
A nadie le amarga un dulce por Europa: los 5 postres más reconocidos en toda Letonia
Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente, Lituania juega en otra liga. Su historia culinaria, muy ligada al mundo rural y a celebraciones familiares, explica por qué los postres de Lituania apuestan por recetas sencillas y sabores directos. Entre miel, cereales y lácteos, estos cinco clásicos abren la puerta a un universo donde el dulce es parte natural de la mesa.
En este recorrido por la repostería lituana asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado —o probado—: el šakotis, el tinginys o los spurgos, dulces que han cruzado fronteras sin perder su carácter tradicional. Lituania puede dividirse por regiones o estaciones marcadas, pero hay algo que la mantiene unida: su manera honesta de entender el placer dulce.
1. Šakotis
El postre más emblemático del país. Se elabora vertiendo masa sobre un asador giratorio, creando una tarta con forma de árbol. Es habitual en bodas y grandes celebraciones y destaca tanto por su aspecto como por su sabor suave.
2. Tinginys
Un postre sin horno muy popular. Se prepara con galletas trituradas, cacao y mantequilla. Su nombre significa “pereza”, en referencia a lo fácil que resulta hacerlo, y es muy común en hogares lituanos.
3. Spurgos
Buñuelos fritos similares a los donuts, a veces rellenos de mermelada. Se consumen en ferias y celebraciones populares y forman parte de la repostería cotidiana.
4. Varškės apkepas
Un pastel de requesón horneado, suave y poco dulce. Se sirve a menudo con crema agria o mermelada y es habitual tanto como postre como desayuno.
5. Kūčiukai
Pequeñas bolitas de masa, tradicionalmente consumidas en Navidad junto con leche de amapola. Son un dulce muy ligado a las celebraciones familiares y a la tradición religiosa.
