Caracas y Washington se preparan para reabrir sus embajadas tras la captura de Maduro
Donald Trump no deja de insistir en que su gobierno controla Venezuela, y que se están entendiendo muy bien con quien asumió las riendas del Ejecutivo luego de la captura de Nicolás Maduro por militares estadounidenses, Delcy Rodríguez. Mientras este viernes se anunciaba una reunión en la Casa Blanca con representantes de empresas petroleras para hablar del país sudamericano, a la cual supuestamente Caracas envió dos delegados, personal norteamericano llegaba a la capital venezolana.
El Departamento de Estado confirmó a LA RAZÓN que personal diplomático y de seguridad de Estados Unidos, asignado a la de la Unidad de Asuntos sobre Venezuela (VAU) –que opera en Colombia– llegó a Caracas para "realizar una evaluación inicial para una posible reanudación gradual de las operaciones de su embajada" en Venezuela. En la misión está el encargado de negocios para el país, John McNamara.
La visita de McNamara eleva las expectativas de una normalización de relaciones entre Washington y Caracas, que rompieron relaciones formalmente en 2019, cuando Nicolás Maduro acusó a la primera Administración Trump de estar detrás de la juramentación de Juan Guaidó como "presidente encargado" entonces. En aquel momento, también ordenó la expulsión del personal que permanecía en la embajada.
Un poco más tarde, la cancillería de Venezuela emitió un comunicado confirmando la llegada de personal de Estados Unidos y anunció que enviará a funcionarios venezolanos para hacer lo propio en Washington. "El gobierno ha decidido iniciar un proceso exploratorio de carácter diplomático orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países", se lee en el escrito.
Según el comunicado, el asunto busca "abordar las consecuencias derivadas de la agresión y el secuestro del presidente y la primera dama". El texto reitera la denuncia de que el país "fue víctima de una agresión criminal, ilegítima e ilegal" pero se ahorra señalar quién la ejecutó. El 4 de enero, un día después del ataque militar de EE UU en Caracas, Donald Trump dijo que su administración estaba evaluando la reapertura de la embajada estadounidense en Caracas. "Nos han pedido que lo hagamos" dijo a periodistas en el Air Force One.
Liberación de presos
Entretanto, en Venezuela la liberación de "un grupo importante" de presos políticos anunciada por Jorge Rodríguez no ha tenido una ejecución evidente, al menos hasta pasado el mediodía de este viernes.
La reapertura de las misiones diplomáticas pudiera restaurar la presencia consular venezolana en Estados Unidos, y asistir a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, encarcelados en Nueva York. Durante la primera audiencia ante el juez, Maduro pidió asistencia consular –y le fue aprobada– a pesar de que formalmente el consulado en esa ciudad continúa cerrado.
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón confirmó la excarcelación de 11 personas, "lo que representa menos del 1% del total de personas injustamente privadas de libertad por razones políticas. Recordamos que hasta el día de ayer teníamos identificadas al menos 1.011 personas detenidas", indicó. La ONG Foro Penal, por su parte, afirmaba haber registrado 8 liberaciones apenas, pues las otras personas no calificaban siquiera como presos políticos.
El Comité por la Libertad de Presos Políticos reiteró la información sobre las excarcelaciones y sumó la del ciudadano italiano Luigi Gasperin, quien estuvo detenido poco más de tres meses en un sitio desconocido.
Hasta la madrugada estuvieron esperando a las afueras del Helicoide y otros reclusorios familiares de presos que se acercaron esperanzados de abrazar a los suyos. Pero muchos se fueron de manos vacías. Otros dijeron que se mantendrían en vigilia permanente.
400 beneficiados
El jueves en la noche el excandidato presidencial Enrique Márquez y el exdiputado Biagio Pilieri fueron entregados a sus familiares. Fueron los únicos dos liberados de alto perfil durante la jornada en la cual se especuló que hasta 400 personas podrían ser beneficiadas y comenzaron a circular listas de nombres de quienes estaban por salir, incluyendo al yerno de Edmundo González, quien aspira ser reconocido como presidente electo del país.
Pero Mariana González de Tudares, la mujer del detenido, recorrió varios centros de detención para encontrar información, y no la obtuvo. Su esposo fue encarcelado hace un año y condenado en noviembre a 30 años por "traición a la patria" sin haber tenido acceso a abogados ni visitas familiares.
El Comité por la libertad de presos políticos afirmó que existe una "actitud de indiferencia institucional" contra los familiares, pues los funcionarios alegan desconocer las órdenes de excarcelación y niegan dar información sobre ellos.
"Persisten la opacidad institucional, la represión política, la falta de boletas, la incomunicación y decisiones arbitrarias como anunciar visitas en Rodeo I y Ramo Verde mientras se suspenden en Tocorón sin explicación pública".
