La falta de puntería condena al Atlético
El Atlético se marcha de Arabia con la sensación de haber hecho todo lo posible por estar en la final y haberse quedado en el camino. «Jugamos el partido que imaginábamos, tener la pelota, llegar de fuera, sumar gente en los costados, meter gente dentro del área. No pudimos ser contundentes y felicitamos al rival porque ellos sí», confesaba Simeone después del encuentro.
Los números dicen que en el derbi anterior, el de Liga que acabó con 5-2 para el Atlético, los rojiblancos dispararon 15 veces; en Arabia fueron 22. La explicación la encuentra el Cholo en el portero que tenían enfrente. «Generamos situaciones para poder concretar. En alguna no tuvimos contundencia; en otras, Courtois tuvo una grandísima parada, sobre todo en la de cabeza de Sorloth», explicaba el entrenador rojiblanco. «Courtois tuvo dos o tres intervenciones muy muy buenas y la verdad es que el equipo jugó bien», volvía a lamentarse después el Cholo. También Koke elogia a Courtois. «Ellos tienen un portero muy bueno y cuando la pelota no quiere entrar, como hoy, no entra», decía tras la semifinal.
«A lo mejor nos faltó tener más frialdad en el golpe final», reconocía Simeone. La idea de la contundencia vuelve una y otra vez al discurso del preparador argentino. Y Sorloth parece la única solución en los últimos partidos, pero se encontró con el portero belga en el cabezazo del que hablaba Simeone y en otro disparo con la izquierda en la segunda mitad.
«Álex está para mí en el momento más regular a nivel de juego desde que llegó. Nos da situaciones diferentes a los otros delanteros que tenemos. Su fortaleza física nos da patrones para poder atacar de distinta manera El equipo necesita a este Álex», reconocía Simeone antes de la semifinal.
El noruego, sin embargo, no es el máximo goleador del equipo rojiblanco. Ese puesto corresponde a Julián Álvarez, pero no atraviesa su mejor momento. En la Champions sólo ha dejado de marcar en la derrota contra el Arsenal –no jugó en Liverpool–, pero en la Liga no marca desde el 1 de noviembre.
Julián pudo haber empatado el partido en el último momento, pero su lanzamiento, a medias entre el centro y el disparo, no llegó a ningún sitio. Y Simeone se acordaba de esa jugada y de alguna más al final del partido: «la de Marcos [Llorente] desde fuera del área, el último centro que no pudimos empujar».
El Atlético echa de menos la versión que Julián Álvarez ofreció el año pasado. Lleva once goles, no está tan lejos de las cifras del año pasado, pero no tiene la presencia en los partidos que le hacía decidirlos.
Eso Simeone intenta solucionarlo «de distinta manera». «A veces no hace falta hablar. A veces hace falta acercarse, a veces hace falta acercarse y hablar de fútbol, a veces hace falta acercarse y hablar de otras cosas de la vida que son muy importantes. Lo manejamos con la naturalidad de que más allá de un futbolista hay una persona y lo más importante es que la persona esté bien», admite.
