Juanma Lorente, abogado laboralista: "Que la empresa no te dé trabajo durante tu jornada es acoso laboral"
Según la encuesta OSH Pulse 2025, promovida por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el 29% de los trabajadores de la UE padece estrés, depresión o ansiedad en su jornada laboral. Además, el estudio revela que alrededor de un 40% de los encuestados sufre una fuerte presión en la gestión de su tiempo y que uno de cada tres considera que su esfuerzo no es reconocido. Este conjunto de factores perfila un entorno marcado por la exigencia constante y la falta de refuerzos positivos, una combinación que afecta de forma directa al bienestar psicológico.
En este contexto, expertos en riesgos subrayan que estos síntomas no son solo consecuencias aisladas, sino señales que pueden estar vinculadas a estrategias de acoso laboral habituales. Asimismo, prácticas como la sobrecarga de trabajo, los objetivos inalcanzables propuestos por compañeros o superiores, la ambigüedad en las tareas o la minusvaloración constante se encuentran entre las más habituales de acoso y, por ende, estrictamente relacionadas a la salud mental del miembro de la plantilla que las sufre. Asimismo, cuando se prolongan en el tiempo, generan desgaste emocional, aislamiento y una sensación de inutilidad que sitúa al trabajador en una posición de especial vulnerabilidad.
Por otra parte, el denominado bossing se ha consolidado como una de las técnicas de acoso más frecuentes dentro de las organizaciones. Esta modalidad, ejercida desde la jerarquía, se traduce en humillaciones, control excesivo o evaluaciones arbitrarias que buscan minar la confianza del empleado. Su gravedad radica en el desequilibrio de poder y en el miedo a represalias, lo que dificulta la denuncia y favorece que el acoso se normalice y se perpetúe en el tiempo. Sin embargo, existen otro tipo de estrategias de acoso que son todavía más peligrosas, aquellas que no son percibidas por el usuario.
La práctica silenciosa que hacen las empresas
Juan Manuel Lorente, abogado laboralista que se ha dado a conocer por sus publicaciones divulgativas en redes sociales, expone el ejercicio este ejercicio de acoso que es poco conocido por los trabajadores, pero cada vez más habitual en los entornos de trabajo. "Que la empresa no te dé trabajo durante tu jornada también es acoso laboral", comienza explicando el profesional del derecho. Pese a que pueda parecer contradictorio, pues a priori la compañía está pagando al empleado por "no hacer nada", la realidad es que este gesto es totalmente intencionado y cuenta con un objetivo claro: el hastío del asalariado.
Cabe destacar que el acoso laboral no siempre se tiene que identificar con la hostilidad ni la violencia, pues esta actividad, lejos de conformarse como tal, cuenta con una intención similar a una bronca o la repetición de actividades que perjudiquen la salud del trabajador en su oficio. "Estamos demasiado acostumbrados a identificar el acoso laboral con gritos, insultas, descalificaciones dentro de la oficina, pero hay una forma de acoso laboral igual de grave pero más silenciosa", comenta el experto. Por ende, la cualidad de ser algo que no se percibe de la misma manera hace que para el afectado sea más difícil percibirlo.
"He tenido clientes que directamente la empresa, como se lo podía permitir, le dejaban toda su jornada laboral mirando al techo y viendo cómo sus compañeros estaban hasta arriba de trabajo", sentencia. De esta suerte, en base a su experiencia profesional, el abogado alega la complejidad de estas situaciones. "Es la forma que tiene la empresa de intentar hacerte ver que eres un inútil, que no vales para nada, y, de esa manera, intentar que te vayas por tu cuenta de la empresa", indica. Este ejercicio en su conjunto se denomina "despido silencioso" y es realmente grave.
El despido silencioso como estrategia para rescindir contratos
La estrategia para conseguir este propósito es conseguir un despido totalmente procedente en el que el empleado, con motivo de su desánimo por el devenir de su papel en la organización, abandone por cuenta propia sin optar a paro ni a indemnización. "Y ojo, esto es gravísimo. He tenido clientes que incluso le quitaban trabajo a compañeros para intentar tener algo que hacer durante su jornada, parece lamentable", agrega. Por tanto, en el momento en el que se detecte esta acción es importante acudir a las intituciones pertinentes y notificarlo con la máxima prontitud. "Si estás en esta situación muévete, reclama. No te lo estás imaginando, esto es acoso laboral", concluye como aviso final a a todos los afectados por esta práctica.
