Entre ellos Baltasar Garzón: grupo de juristas pide acciones a Consejo de Seguridad de la ONU por ataque a Venezuela
Más de un centenar de figuras del mundo judicial y académico, entre las que se encuentra el exjuez español, Baltasar Garzón, firmaron una carta en que condenan el ataque de Estados Unidos a Venezuela y exigen al Consejo de Seguridad de la ONU la liberación inmediata de Nicolás Maduro, además de la “adopción de medidas efectivas para preservar la paz y la seguridad internacionales”.
La misiva —a la que también adhirieron el ex presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Carlos Margotta, el académico de la Universidad de Chile, Claudio Nash y el exdiputado Hugo Gutiérrez— acusa que la intervención del país norteamericano “constituye un uso ilícito de la fuerza y un crimen de agresión, en violación del artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, que pone en riesgo la paz y la seguridad mundial”.
A lo anterior, agregaron que “el secuestro y privación ilegítima de la libertad del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, mediante una operación ilegal que ocasionó la muerte de civiles y militares”, “reviste una gravedad jurídica sin precedentes”.
A juicio de los firmantes, tanto el bombardeo en Caracas como la detención de Maduro, constituyen “una violación manifiesta del derecho internacional, un atentado contra la soberanía popular y una ruptura del orden constitucional venezolano, susceptibles de calificación como crímenes internacionales”.
Asimismo, condenaron “el objetivo de apropiación y control de los recursos naturales soberanos de Venezuela ha sido expresamente reconocido por el propio Presidente Donald Trump”.
Por todo lo anterior, los juristas apoyaron la solicitud del presidente de Colombia, Gustavo Petro, de convocar a una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU y exigieron a dicho organismo: la inmediata restitución y protección del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores; el cese inmediato de todos los ataques armados; la reparación integral de los daños causados; y la adopción de medidas efectivas por parte del Consejo de Seguridad para preservar la paz y la seguridad internacionales.
