La burocracia frena a una de las grandes potencias del atletismo mundial. Etiopía llegará mermada al Mundial de cross de Tallahassee (Florida) después de que la Embajada de Estados Unidos en el país africano haya denegado hasta 14 visados a varios miembros de su selección. La decisión impedirá, entre otras consecuencias, que sus equipos sub-20 puedan aspirar al título por conjuntos, al haberse quedado con un solo representante masculino, Ayele Sewnet, y tres femeninas, entre ellas la vigente campeona, Marta Alemayo. Para puntuar en esas categorías es necesaria la participación de al menos cuatro atletas. La medida también afectó a cuatro integrantes del equipo absoluto, que sí fueron sustituidos esta última semana por la Federación Etíope por otros atletas que ya disponían de permiso de entrada en territorio estadounidense. Berihu Aregawi, actual subcampeón del mundo, figura en la lista oficial de inscritos, junto a otros favoritos como Biniam Mehary o Asayech Ayichew, esta última en categoría femenina. No existe una versión oficial que justifique la denegación de los visados, aunque diversas fuentes apuntan a que los rechazos podrían estar relacionados con el historial de atletas etíopes que han solicitado asilo político en otros países tras competir en eventos internacionales en el extranjero. La Federación Etíope ha explicado que envió una primera solicitud el 12 de diciembre para 34 miembros de la expedición —entre atletas, técnicos y entrenadores— y que, tras recibir una respuesta negativa para 23 de ellos, volvió a intentarlo el 30 de diciembre. En ese segundo envío se adjuntaron cartas de invitación de World Athletics, correos del comité organizador local y una misiva de apoyo del ministro de Asuntos Exteriores de Etiopía. Pese a ello, todos los atletas a los que se les había denegado el visado inicialmente volvieron a ser rechazados. Etiopía ya había realizado previamente una criba exhaustiva entre sus atletas sub-20 para verificar su edad y evitar posibles sanciones de la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU). La merma supone un duro golpe para Etiopía, segunda en el medallero histórico de los Mundiales de cross con 158 medallas, y un impulso indirecto para Kenia y Uganda, los dos países que se han disputado con los etíopes la supremacía del cross mundial en los últimos años. Etiopía conquistó por última vez el oro masculino en 2011, en Punta Umbría, con Imane Merga, y desde entonces solo dejó de subir al podio en una ocasión, en Bathurst 2023. En categoría femenina, su último triunfo se remonta a Edimburgo 2008, con Tirunesh Dibaba. Según informa el medio especializado 'LetsRun', ya hubo problemas con los visados en el Mundial en pista cubierta de Birmingham 2018 y en el Mundial al aire libre de Oregón 2022, donde cerca de un centenar de atletas y técnicos no obtuvieron la autorización hasta la víspera del inicio de la competición. También en Bathurst 2023, en Australia, las trabas administrativas impidieron que Uganda pudiera presentar equipo en la carrera masculina sub-20. En 2026, Oregón volverá a ser sede de un Mundial, en este caso al aire libre sub-20, entre el 5 y el 9 de agosto. Una cita que podría verse de nuevo condicionada por el rigor de la administración estadounidense.