Un secreto dulce: ¿qué pastelería vende miles de roscones cada Navidad?
Una historia familiar con raíces profundas en Zaragoza
Horno de Repostería Ismael no es una pastelería cualquiera en Zaragoza. Desde su creación hace más de cinco décadas, ha sido sinónimo de roscón de Reyes tradicional y de calidad. El obrador ha mantenido recetas artesanales transmitidas de generación en generación, con una dedicación que se refleja en cada pieza horneada.
La tercera generación, liderada por Cristina Navarro, continúa con la misma filosofía: trabajar cada roscón “uno a uno”, cuidando la masa, la levadura y materias primas de primera calidad para preservar el sabor de siempre. Esta insistencia en técnicas tradicionales ha consolidado su reputación local.
Del horno al escaparate: cómo se vive la temporada
En los días previos al 6 de enero —el día de Reyes— y durante esta fecha, el ritmo de trabajo cambia por completo. El obrador concentra su producción en roscones de distintos tamaños, desde opciones para dos raciones hasta versiones pensadas para grandes reuniones familiares.
Además del tradicional roscón relleno de nata, los clientes pueden elegir versiones con crema o trufa, ampliando el abanico para distintos gustos. Para muchos, el clásico sigue siendo el favorito, y no es raro ver colas de espera que rondan los 15 minutos incluso fuera de las horas punta.
Una campaña que rompe récords
La demanda alcanza niveles notables: en la temporada navideña este obrador llega a vender alrededor de 8.000 roscones entre sus tres tiendas en Zaragoza, una cifra que habla tanto de la fidelidad de su clientela como de la intensidad de la campaña. Para poder atender la afluencia, muchos clientes optan por reservar con antelación y asegurar así su roscón.
Tradición y gastronomía local
El roscón de Reyes forma parte de la tradición navideña española desde hace siglos, y Zaragoza no es excepción. Este bollo artesanal, que suele elaborarse con harina, azúcar, huevos, mantequilla y esencias de azahar y naranja, es un símbolo de celebración que se disfruta tanto la víspera como el propio Día de Reyes.
En la ciudad existen otras pastelerías que también se consolidan cada año como opciones destacadas, desde propuestas más clásicas hasta obradores históricos con recetas centenarias, lo que convierte a Zaragoza en un destino interesante para los amantes de la repostería navideña.
Consejos para conseguir tu roscón
- Reserva anticipada: dada la alta demanda, encargar con días de antelación evita colas innecesarias y asegura el tamaño deseado.
- Escoge el relleno: aunque el tradicional de nata sigue siendo el preferido, opciones como crema o trufa son cada vez más populares.
- Visita temprano: las tiendas suelen registran mayor afluencia las tardes de los días 5 y 6 de enero.
El roscón como parte del recuerdo
Más allá de su sabor, este bollo navideño es una pieza clave de las celebraciones en familia. El roscón de Reyes no solo marca el final de las fiestas navideñas, sino que también encarna la tradición y el esfuerzo de generaciones de pasteleros artesanales que mantienen vivo un legado culinario. Gracias a lugares como Horno de Repostería Ismael, esa tradición sigue tan vibrante en Zaragoza como hace 50 años.
