La lesión de larga duración de
Christensen le permitirá al
Barça aprovechar gran parte de su salario para compensar la única laguna de la planificación de la plantilla 2025-26: la falta de un auténtico lateral derecho. Un año más,
Deco confió toda esa banda a un reconvertido Koundé, pero no le alcanzó para un especialista auténtico. El movimiento de piezas, en el mercado de invierno, ha vuelto a poner a
Joao Cancelo como prioridad. Al no haber, en la presente ventana, un central bueno, bonito y barato que sea una oportunidad de mercado para un Barça sin posibles,
Jorge Mendes, siempre al rescate del
Barça de
Deco y
Laporta, facilita el retorno hasta junio de un
Cancelo que ya conoce la casa, la Liga, que se muere de ganas de jugar en el Camp Nou -en su anterior etapa solo jugó en Montjuïc- y que dejó un grato recuerdo en el Club. Humanamente se ganó el vestuario y al staff con un trato siempre exquisito. Futbolísticamente dio mucho en ataque -con 4 goles, 5 asistencias y mucha alegría- pero dejó algunas lagunas que terminaron por minar la opinión pública y la publicada.
Xavi Hernández enseguida confió en él.
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