De sobras es conocido el dispendio en fichajes del
Chelsea en las últimas temporadas y su esfuerzo por hacerlo sin quebrar las normas del fair play financiero. Desde la temporada 2021-22 no cierra un año con balance positivo en fichajes, + 39,59 millones de euros, aunque incluso así ese año cerró con una pérdida neta de 242,2 millones de euros, debido en parte a las sanciones impuestas a su entonces propietario,
Roman Abramovich, por la guerra de
Rusia contra
Ucrania. En mayo de 2022 el magnate ruso traspasó el club presionado por el evento bélico al estadounidense
Todd Boehly y el fondo
Clearlake Capital. Con ellos, el
Chelsea no ha tenido nunca un balance positivo en el capítulo de fichajes.
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