La dura confesión de Lewandowski sobre el fallecimiento de su padre
Robert Lewandowski es, a sus 37 años, la figura más veterana del vestuario del FC Barcelona. El delantero polaco habló de este rol en su participación en el pódcast High Performance, donde explicó que el club ya intuía que podía asumir ese perfil de líder, aunque él mismo tuvo que adaptarse a una realidad de vestuario distinta a la que había imaginado. Rodeado de jóvenes con gran proyección, Lewandowski ha aprendido a equilibrar su papel de guía con la necesidad de integrarse en una dinámica muy fresca y cambiante.
Más allá del fútbol, ‘Lewy’ abrió una ventana a su vida personal al recordar uno de los momentos más duros de su juventud: la muerte de su padre cuando él era apenas un adolescente. Krzysztof Lewandowski, campeón polaco de judo y exfutbolista de segunda división, fue una figura clave en su formación deportiva y personal desde muy pequeño.
Su padre le inculcó valores fundamentales del deporte y llegó a ayudarle en disciplinas como el judo, aunque prefería que Robert se centrara en el fútbol. Según explica el propio Lewandowski, su padre veía el fútbol como un camino con más oportunidades y continuidad que otras disciplinas, algo que acabaría marcando el rumbo de su carrera profesional.
El fallecimiento de su padre, a causa de un derrame cerebral, supuso un punto de inflexión en su vida. “Perdí a mi padre cuando tenía 16 años y fue muy duro para mí”, recuerda el delantero, quien admite que tuvo que madurar de golpe y asumir responsabilidades para las que no estaba preparado, convirtiéndose de repente en el hombre de la familia.
Esa ausencia dejó un vacío difícil de llenar. Aunque su madre intentó ocupar ese espacio, Lewandowski reconoce que había cuestiones personales y deportivas que hubiera preferido tratar con su padre, especialmente en una etapa en la que necesitaba orientación sobre la vida, el fútbol y su futuro profesional.
Lejos de olvidar esa pérdida, el goleador azulgrana asegura que su padre sigue muy presente en su día a día. Antes de cada partido siente que le acompaña y que le apoya “desde el mejor asiento”, y por eso dedicó a él sus primeros goles con cada club en el que ha jugado, convencido de que todavía hoy le sigue ayudando en cada paso de su carrera y de su vida.
