"Cobra fuerza la hipótesis de que Maduro no fue capturado por sorpresa, sino que su entrega fue pactada"
Alfredo Keller es uno de los analistas venezolanos más agudos y fiables. En conversación telefónica con LA RAZÓN explica que la detención Nicolás Maduro no implica, por sí sola, un cambio real en Venezuela, ya que el poder sigue en manos del chavismo, especialmente del estamento militar y de las estructuras civiles que controlan el régimen. Keller subraya que la transición no será pacífica y que Estados Unidos actúa guiado por intereses estratégicos más que democráticos. En este escenario, figuras como Delcy Rodríguez y Padrino López emergen como actores clave en una eventual negociación. Mientras tanto, la población permanece paralizada y expectante, sin movilización en las calles.
¿Cree que Donald Trump se ha lanzado a una operación sin tener un plan a largo plazo?
Veo a un Trump muy fiel a su estilo: abusivo y guiado estrictamente por intereses propios y económicos. Sus declaraciones están dirigidas a su electorado interno en Estados Unidos y no a la comunidad internacional, mucho menos a Venezuela; eso parece importarle poco. Su verdadero interés es el control, y por ello anuncia una posible "segunda oleada" en el futuro. Estoy de acuerdo en que una transición pacífica en Venezuela es, hoy por hoy, impensable. Se han llevado a Maduro, pero él es solo una pieza entre las 150 personas que manejan el país. El control militar, económico y de la fuerza sigue en manos del chavismo. Por tanto, creer que su salida significa un cambio automático no es cierto. Si comparamos esto con la caída de Pérez Jiménez en 1958, cuando el pueblo se volcó a las calles, vemos que hoy la gente permanece resguardada en sus hogares. Esa es la lectura popular: el ciudadano sabe que el chavismo aún tiene las armas.
¿Por eso ha amenazado Trump con un posible segundo ataque?
Descabezar el régimen únicamente con Maduro es insuficiente. De ahí que la amenaza de Trump sobre un ataque "más intenso o extenso" sea una posibilidad real si no hay avances. Mientras tanto, el 90% de la población está sumida en la confusión y en una incipiente frustración. Para la lógica de Washington, al capturar al "jefe del cartel", el trabajo está hecho ("the work is done"); pero para el venezolano común, el trabajo solo estará terminado cuando Edmundo González asuma la presidencia y María Corina Machado lidere la transición.
Trump ha descartado a María Corina Machado para liderar la transición, ¿por qué?
Ha sido un golpe muy duro para la moral pública que Trump menosprecie a María Corina, la verdadera líder de este proceso. Sin embargo, bajo la óptica de los intereses de Trump, su discurso es coherente: él responde a sus propios objetivos. Ahora entramos en la fase de negociar con quien posee el poder de facto, y esa figura no es María Corina ni Edmundo; el poder civil lo tienen los hermanos Rodríguez y el militar, Padrino López. Si EEUU se lleva a Maduro pero deja intactos a los Rodríguez y a Padrino, el mensaje es claro: el camino pasa por ellos. Comprender esto será muy doloroso y generará una inmensa frustración, tanto en Venezuela como en el exterior.
La oposición estará desolada con las declaraciones de Trump descartando a María Corina Machado
Debe haber sido un golpe muy fuerte para la lectura popular que Trump haya menospreciado a María Corina, a pesar de ser considerada la verdadera líder del proceso. Pero si lo vemos desde los intereses de Trump, es coherente: él responde a los intereses de Estados Unidos y los suyos propios. Negociar con quien posee el poder es la fase que corresponde ahora. Y ese poder lo tienen los hermanos Rodríguez (poder civil) y Padrino López (poder militar). Si te llevas a Maduro pero no a ellos, queda claro que el camino es a través de ellos. Esto es lo que está haciendo la administración estadounidense sobre el régimen venezolano.
¿Cree que Trump eligió a Delcy Rodríguez por su faceta pragmática, por su gestión de la industria petrolera o por su capacidad de negociar la transición?
Tengo la sensación de que esto responde a un plan previo, ya que desde hace tres meses se escuchan voces que sugieren una transición a través de Delcy Rodríguez. No es algo nuevo. Creo que la administración Trump ha concluido que es mucho más sencillo negociar con ella que con otros factores. Debemos recordar que, aunque Maduro la nombró vicepresidenta, él es un usurpador y carecía de legitimidad para otorgarle ese cargo. Sin embargo, en este momento el problema no es de legitimidad, sino de control real del poder. El chavismo mantiene el control militar y Delcy representa su faceta más dura. Por ello, no me extrañaría que existiera una negociación en dos fases: primero, la salida de Maduro, y segundo, que ella actúe como el interlocutor para la transición. Creo que terminará sometiéndose a los intereses de la administración Trump porque no tiene otra opción; de lo contrario, su destino será el mismo: una cárcel en Estados Unidos. Aunque para nosotros sea una persona poco fiable, entiendo que, al ostentar el poder de facto, sea la figura elegida para negociar. En este contexto, cobra fuerza una hipótesis bastante lógica: que Maduro no fue capturado por sorpresa, sino que su entrega fue pactada. Esto explicaría su actitud: va a prisión, sí, pero probablemente bajo condiciones negociadas que incluyan privilegios o incluso un futuro traslado a un tercer país.
¿Considera coherente que Maduro podría haberse entregado de forma negociada?
Es una teoría que he leído y que algunos amigos comparten; no es una hipótesis desechable en absoluto. Vale la pena considerar la posibilidad de que el propio Maduro haya negociado su salida. Incluso tengo un amigo que bromea diciendo que Maduro sale del poder para cobrar él mismo los 15 millones de dólares que ofrecían por su captura. Lo cierto es que en las fotografías se ve a un Maduro que parece no estar afectado; se le ve tranquilo, incluso con los pulgares arriba, proyectando una imagen de que ha ganado algo. No es descartable que todo esto haya sido pactado. ¿Por qué destruir todas las bases militares en Caracas y anular la capacidad defensiva de la Fuerza Armada? En el fondo, Estados Unidos no quiere tener que enviar de vuelta a ningún soldado en un saco negro. Al inutilizar la defensa venezolana, Trump logra un éxito total: captura al hombre más buscado y lo hace sin bajas americanas. Por todo esto, me parece muy probable que haya existido una negociación previa que culminara en este escenario.
Hablemos del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Él tiene experiencia en academias en Estados Unidos y contactos previos con la administración americana. ¿Qué papel juega?
Padrino López tiene el control indiscutible de las Fuerzas Armadas y, por tanto, es un factor fundamental en cualquier negociación. Creo firmemente que ha habido contactos entre él y los Estados Unidos desde hace tiempo; él es la pieza clave en el canje que se avecina: "paz para mí a cambio de tranquilidad militar". Sin embargo, el problema de la violencia en Venezuela no es solo militar, sino paramilitar. Hay muchos grupos incentivados por el propio chavismo operando en el país. No solo me refiero a las guerrillas colombianas, a Hezbolá o a Hamás -que, como ya te he mencionado anteriormente, tienen presencia en Venezuela desde hace años-, sino especialmente a la preparación de un escenario de guerrilla urbana y rural basada en el paramilitarismo. Este es un escenario real y es precisamente lo que Trump intenta evitar cuando sugiere que la transición debe darse a través del propio chavismo. Si no se logra así, el panorama obligaría a los Estados Unidos a intervenir con sus propias Fuerzas Armadas para controlar el territorio. Para salvar ese escollo, creo que hay una negociación en curso a través de Padrino. No obstante, a estas alturas, esto sigue siendo especulación, pues aún nos falta información sobre lo que realmente está ocurriendo en los centros de mando.
¿Los venezolanos se mantendrán en calma? ¿No habrá protestas ni violencia callejera?
Creo que en este momento todo está en pausa, en una fase de "esperar y ver qué ocurre". Aunque muchos han afilado sus cuchillos y han puesto las balas en la recámara, todo el mundo aguarda el siguiente movimiento. De hecho, la ciudad de Caracas está absolutamente vacía; la población está resguardada, nadie sale a la calle y reina una calma tensa. Todos están a la expectativa de cualquier llamado a la acción. La oposición, por su parte, se siente vulnerable. Sabe que no tiene fuerzas suficientes y teme ser blanco de la violencia en las calles, por lo que tampoco se moviliza. Es una situación de parálisis total en Venezuela, un estado de standby donde cada actor espera el momento oportuno para actuar según su conveniencia.
La declaración de Trump sobre Cuba, diciendo que habrá que fijarse en la isla, y la posibilidad de implicar a Colombia o México, ¿puede cambiar el mapa político de América Latina?
Si te fijas, las últimas cuatro elecciones en América Latina han girado hacia la derecha. El caso venezolano es paradigmático: los latinoamericanos miran hacia Venezuela como el "horizonte no deseado". Por eso, el socialismo, la izquierda radical y todas sus variantes son vistos hoy cada vez peor. Existe una tendencia clara a rechazar la política del Socialismo del Siglo XXI, que en el fondo no es más que el comunismo del siglo XX. Esto es algo que todos saben y que ha generado una reacción muy fuerte contra la izquierda en toda la región. No obstante, Trump suele ser muy imprudente en su discurso. Sus mensajes son a menudo ofensivos, enfocados exclusivamente en los intereses estadounidenses y con un tono de desprecio hacia América Latina en general. Al final, una cosa puede terminar compensando la otra: el rechazo al modelo venezolano frente al rechazo a las formas de Trump, manteniéndonos de nuevo en una especie de standby.
Y China, ¿qué papel juega en Venezuela y cómo afectaría esto a su política con Taiwán?
Obviamente, China ha invertido de manera muy agresiva en América Latina durante los últimos veinte años. Recuerdo un caso personal: me tocó negociar cuando invirtieron cerca de 5.000 millones de dólares en un programa agrícola en Venezuela. Me sorprendió que la empresa china a cargo me llamara para pedirme ayuda con un censo de tierras para saber qué cultivos desarrollar. Cuando les dije que esa información debía tenerla el gobierno, me confesaron que no, que el Estado no manejaba datos detallados. Esto demuestra que China ha hecho inversiones de riesgo muy fuertes que han generado un endeudamiento feroz, no solo en Venezuela, sino también en Brasil y Perú. Tienen intereses enormes debido a esas inversiones aún no recuperadas.
¿Qué pasará ahora? ¿Tratará de recuperar ese dinero?
China seguirá exigiendo el pago de la deuda, pero el modelo de lo que ha ocurrido con Estados Unidos repercute directamente en la cuestión de Taiwán. Al enviar un portaaviones, un portahelicópteros y todo ese despliegue militar, Estados Unidos está demostrando una fuerza internacional que hace pensar a Pekín que resolver lo de Taiwán no será tan sencillo. Es cierto que, si Estados Unidos interviene en América Latina bajo la Doctrina Monroe, los chinos podrían intentar aplicar un "China para los chinos". Sin embargo, eso ya entraría en el terreno de conflictos mayores. Creo que en las decisiones de Trump y del gobierno estadounidense esto está calculado. Los chinos no podrán actuar sobre Taiwán de la misma forma porque Estados Unidos es un factor de contención duro e impredecible. En cuanto a los demás actores, Rusia es un cero a la izquierda en el caso latinoamericano; por muchas señales de fuerza que hayan intentado emitir en el pasado, la realidad es que no cuentan para nada. Irán tampoco, y Cuba mucho menos. Aquí el único actor relevante es China, pero creo que, aunque no está anulada, le han puesto una frontera muy difícil de cruzar.
¿Qué papel tiene en el poder venezolano Diosdado Cabello y cómo quedará resituado tras la caída de Maduro?
Diosdado es un bravucón que cree que tiene mucho poder y realmente no lo tiene, pero es quien controla buena parte de todo el entramado de poder del régimen venezolano. Yo diría que era más poderoso que el propio Maduro, o que es todavía hoy más poderoso que el propio Maduro. Maduro, fíjate, es acusado en Nueva York de tráfico de drogas. Ese no es el caso con Diosdado. Diosdado es el malo de la partida, pero no le interesa a Estados Unidos porque no puede ser acusado de lo mismo que acusan al jefe del cartel de los que llaman, a pesar de que él es uno de los miembros del cartel. Pero Diosdado es un tipo muy peligroso. Es, digamos, el brazo fuerte, el músculo que le da soporte a todo el entramado de poder de ellos. No obstante, en Venezuela la oposición lo apoda "el meón". Ese mote viene del 2002, durante los intentos por sacar a Chávez: cuando lo capturaron, se había orinado en los pantalones, y no por incontinencia, sino por puro susto. Es un tipo con un aparato de seguridad personal inmenso, un bravucón de barrio al que le encanta decir sandeces y ser grosero, pero que en el fondo carece de la valentía que aparenta.
