El BOE confirma que este grupo de trabajadores podrá recibir el 100% de su sueldo si están de baja
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha hecho efectivo un cambio normativo trascendental para un colectivo específico: los trabajadores que sean donantes vivos de órganos o tejidos para trasplante.
Según lo publicado en el BOE el día 21 de diciembre de 2024, estos ciudadanos tienen derecho a una prestación por incapacidad temporal (IT) que asciende al 100% de su base reguladora, cubriendo tanto las pruebas y trámites previos como el periodo de recuperación posterior a la intervención quirúrgica, esta medida, que entró en vigor el 3 de marzo de 2025, transforma un permiso retribuido que dependía de convenios y complementos en un derecho universal y económico plenamente garantizado por la Seguridad Social.
Hasta la aplicación de esta ley, la situación de los donantes se regía por un permiso retribuido contemplado en el Estatuto de los Trabajadores, en la práctica, este marco no aseguraba siempre el cobro íntegro del salario, ya que podía estar sujeto a los acuerdos del convenio colectivo o a complementos salariales discrecionales, generando incertidumbre y posibles pérdidas económicas para el donante.
La nueva normativa elimina esta ambigüedad y establece una protección económica completa y automática, equiparando la situación del donante a la de un trabajador en baja por contingencias profesionales en lo referente a la cuantía de la prestación.
Un procedimiento gestionado íntegramente por la Seguridad Social
Desde el 3 de marzo del año pasado, es la Seguridad Social la que asume directamente el abono del 100% de la base reguladora del trabajador desde el primer día de la baja por donación. La función de la empresa se limita a realizar los trámites de comunicación y parte de baja habituales, liberándola de cualquier obligación económica adicional durante este periodo.
Este sistema garantiza que el donante no tenga que realizar desembolsos anticipados ni sufra reducciones en su nómina, facilitando así la decisión de donar sin que medie preocupación financiera.
La aprobación de esta ley representa un avance significativo en la protección social de los donantes en España, un país líder en trasplantes, al eliminar cualquier barrera económica asociada al acto de donación, se refuerza el principio de solidaridad y se reconoce el valor extraordinario de estas personas.
