Diego Campos no podía irse en silencio de Alajuelense
Liga Deportiva Alajuelense cerró el 2025 con una salida que no pasó inadvertida. Diego Campos, uno de los jugadores más determinantes del reciente ciclo rojinegro, rompió el silencio el 31 de diciembre para despedirse del club y de su afición, luego de que su contrato expirara y la institución decidiera no renovarlo.
Aunque la Liga anunció desde el 23 de diciembre que Campos no continuaría para la próxima temporada, el futbolista optó por esperar hasta el último día del año —fecha simbólica para el liguismo y también el cierre oficial de su vínculo contractual— para pronunciarse públicamente.
Pudo irse sin hacer ruido, pero eligió despedirse con palabras que reflejan su paso y su sentir por la institución.
A través de su cuenta de Instagram, el atacante expresó un profundo agradecimiento a la afición, al club y a todas las personas que forman parte del día a día en Alajuelense.
Campos destacó el trato recibido desde el primer momento tanto para él como para su esposa, Kari Nicole Johnston, quien también defendió la camiseta rojinegra con el equipo femenino y fue pieza importante en las “Leonas”.
Durante su etapa en la Liga, además, la pareja vivió uno de los momentos más importantes de su vida personal: convertirse en padres.
En su mensaje, Campos agradeció no solo a sus compañeros y cuerpo técnico, sino también al personal administrativo y operativo del Centro de Alto Rendimiento y del estadio, a quienes calificó como parte esencial de lo que hace especial a la institución.
En lo deportivo, el legado del futbolista queda respaldado por números y títulos. En dos años con la camiseta rojinegra, Diego Campos levantó seis trofeos y celebró 27 goles, muchos de ellos en partidos decisivos, consolidándose como un hombre de peso en los logros recientes del club.
“Gracias de corazón. Fue todo un honor y un privilegio jugar con esta camiseta”, escribió el jugador en un mensaje que cerró con un simbólico “Feliz 31”, marcando así el final de su etapa en Alajuelense y dejando claro que su salida, aunque silenciosa en lo contractual, no lo fue en lo emocional.
