Margarita Robles defiende la publicación de las medidas de seguridad de la sede del CIFAS
- Retamares, al límite: nuevos edificios para unidades clave
- Saltan las alarmas: planos y medidas de seguridad al descubierto
- Así se distribuye el edificio: despachos, laboratorios y salas
- Detectores, cámaras y control de accesos: lo más sensible
- Se retiran los planos de la Plataforma de Contratación
- El PP pide explicaciones: diez preguntas al Gobierno
- "¿Información de interés para países hostiles?"
- La respuesta de Defensa: “conforme a la normativa vigente”
- Robles ya chocó con otra polémica por “información sensible”
Retamares, al límite: nuevos edificios para unidades clave
El Estado Mayor de la Defensa lleva años proyectando construir nuevos edificios para varias de las unidades de la estructura conjunta: el Mando Conjunto del Ciberespacio, el Mando Conjunto de Operaciones Especiales y el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, principalmente.
Esas instalaciones se van a levantar en la base de Retamares, situada en Pozuelo de Alarcón (al oeste de Madrid), donde ya están las sedes principales de esos órganos militares que se han quedado sin espacio suficiente para acoger a toda su plantilla.
El Estado Mayor de la Defensa lanzó hace dos meses una licitación para contratar una empresa que suministre y monte en Retamares “un conjunto de módulos desmontables prefabricados para albergar las instalaciones temporales (laboratorios, oficinas y otros equipamientos complementarios) de apoyo al CIFAS”.
Saltan las alarmas: planos y medidas de seguridad al descubierto
Sorprendentemente, en los documentos públicos de este proyecto para el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas se incluyeron los planos del edificio, con un nivel de detalle importante sobre las medidas de seguridad que protegerán la nueva sede.
Así se distribuye el edificio: despachos, laboratorios y salas
Uno de los documentos de la licitación permitía ver planos de planta del nuevo edificio, en los que se indicaba cómo se distribuirá el espacio en las dos plantas del edificio: despachos (se indican algunos de mandos militares), laboratorios, salas de reuniones...
Identificaba el uso de algunos espacios, pero lo que fue más comentado entre militares, revelaba la futura ubicación, por todo el edificio, de las medidas que se instalarán para evitar que un intruso acceda al edificio para sustraer información clasificada, o para instalar sistemas de espionaje como cámaras y micrófonos.
Detectores, cámaras y control de accesos: lo más sensible
Detectores volumétricos, cámaras de videovigilancia, unidades de control de acceso y lectores de tarjeta para poder acceder... datos que pueden dar pistas sobre qué espacios estarán más protegidos, dónde estará más restringido el acceso, lo que presumiblemente puede dar a entender que allí se maneja información de mayor interés militar.
Se retiran los planos de la Plataforma de Contratación
El diario ABC publicó que Defensa había difundido por error los planos de un nuevo edificio de la inteligencia militar.
Esos planos por fin fueron retirados de la licitación en la Plataforma de Contratación del Sector Público. También se modificaron los pliegos de prescripciones.
El PP pide explicaciones: diez preguntas al Gobierno
El Partido Popular pidió explicaciones por este asunto. La ex portavoz parlamentaria y ex secretaria general Cuca Gamarra y el portavoz en la Comisión de Defensa Carlos Rojas registraron en el Congreso de los Diputados una pregunta parlamentaria con diez cuestiones, como “¿Por qué motivo los planos de un edificio en zona ZAR [Zona de Acceso Restringido] no estén clasificados?” y “¿Qué ha fallado, nuevamente, en el procedimiento para que se haya publicado información sensible de un organismo con acceso limitado de las Fuerzas Armadas en la Plataforma de Contratación del Sector Publico?”.
"¿Información de interés para países hostiles?"
Los diputados del PP insistieron en exigir al Gobierno que respondiera si los planos de un edificio donde se maneja información clasificada, como el del CIFAS, “es una información de interés para los servicios de inteligencia de países hostiles” y si el incidente “puede suponer un menoscabo a la seguridad nacional”.
La respuesta de Defensa: “conforme a la normativa vigente”
El Chivato ha consultado la respuesta del Gobierno de Pedro Sánchez, que cabe suponer que la redactó el Ministerio de Defensa.
El departamento de Margarita Robles no reconoce ningún error, pese a que se retiró el documento con los planos de la Plataforma de Contratación del Sector Público.
“Tanto la tramitación como la publicación en la plataforma de contratación del expediente objeto de la iniciativa se ha realizado, por parte del personal técnico del órgano de contratación encargado del mismo, conforme a la normativa vigente”, asegura el Gobierno.
No sólo se ha tramitado “conforme a la normativa”, sino también “velando por la adecuada protección de la información que, por su carácter, así lo requiriese”. El Ejecutivo defiende que así lo sostienen “los equipos técnicos competentes, que son los que tienen la cualificación necesaria para ello”.
En esa respuesta, escueta, de un párrafo, Defensa no llega a posicionarse sobre si la difusión de los planos que luego retiró menoscabó la seguridad nacional, ni tampoco aclara por qué un documento así no se consideró información clasificada.
Robles ya chocó con otra polémica por “información sensible”
Margarita Robles en persona ya trató de ridiculizar las noticias, como la de Confidencial Digital, que hace un año alertaron del error de haber colgado en la licitación del acuerdo marco de uniformes un documento con cifras concretas del número de militares en cada unidad del Ejército de Tierra, a niveles excesivamente detallados.
Cuando le preguntaron en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, criticó las noticias en las que se “afirmaba de manera totalmente alarmista y desconocedora de la realidad que se había publicado información sensible sobre la estructura, efectivos y capacidades del Ejército de Tierra, llegando incluso a escribirse incomprensiblemente que lo publicado era el Orbat, la [sic] orden de batalla. Nada más lejos de la realidad”.
Sin embargo, lo cierto es que el documento en cuestión fue retirado y sustituido por otro, y que, por escrito, el Gobierno indicó que “para evitar controversias como las aparecidas en los medios de comunicación, por parte del Ejército de Tierra se han cursado los protocolos de actuación en materia de seguridad de la información”.
