El
Barça tiene ganas de recuperar las buenas sensaciones este fin de semana tras un periodo del calendario que le está dejando un regusto extraño, incluso en los partidos que ha ganado. La visita a
Balaídos este domingo (21 horas)es la primera oportunidad para reflotar el optimismo, pero atendiendo a la cosecha culé del último decenio no parece precisamente la salida más propicia. De hecho, es la que menos le va. Desde 2015, de los últimos Celta-Barça de Liga solamente dos han sido triunfos culés. Expresado de otra manera, en siete se ha llevado un marcador que no ha colmado sus aspiraciones. Es más, el Celta ha ganado cuatro de esos enfrentamientos.
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