Haciendo bueno el dicho de que la edad es sólo un número, la ciclista balear ha conquistado este sábado en
Kigali (Ruanda, África) la medalla de bronce en la dura y larga prueba en ruta élite femenina, disputada a una distancia de 164,6 kilómetros y en la que, tal como está sucediendo en todas las carreras, el muro final adoquinado de
adoquín de Kimihurura (1,3km al 6,3%) ha acabado siendo decisivo. La neozelandesa
Niam Fisher-Black, campeona del mundo en el 2022 se ha colgado la medalla de plata y el oro ha sido para la sorprendente ciclista canadiense
Magdeleine Vallieres, 14ª el año pasado en Suiza y con sólo una victoria profesional, la conseguida al inicio del año pasado en el
Trofeo Palma.Seguir leyendo...