La reunión de la Junta de Distrito 3 de Alicante, prevista para este lunes, se esperaba especialmente tensa. Pocas horas antes, tres de las asociaciones vecinales del sector habían registrado un escrito ante el Ayuntamiento por la forma "autoritaria" de la concejala Cristina García de dirigir el órgano. En el documento, le acusaban de "dejar sin voz" a colectivos críticos con su gestión y también cuestionaban el método (por la vía directa) de designar al sucesor de una de las vocales, que había dimitido recientemente. Durante la cita, García ha expuesto la normativa en la que respaldaba la fórmula escogida para el relevo y ha rechazado las críticas por la falta de participación. Una postura que ha sido aplaudida por otros colectivos de residentes en un encuentro que se ha visto precedido de una reunión a puerta cerrada antes de abrirse al público, para indignación de los presentes.