Para Mireia Belmonte, la natación es mucho más que un deporte; es una escuela de vida. Cuando a los cuatro años se lanzó por primera vez a la piscina por recomendación médica, nadie de su entorno podía imaginar que aquel contacto con el agua iba a marcar su destino personal y profesional. Campeona olímpica, mundial y europea y con más de 50 medallas internacionales, Mireia es el ejemplo de que el esfuerzo, la constancia y la superación, unidos al talento, son la única fórmula para alcanzar el éxito. Hoy, tras haberlo ganado todo, está decidida a devolver al deporte y a la sociedad lo que le dio. Y en ese objetivo cuenta con el apoyo Hyundai, de la que es embajadora desde 2017, y con quien alienta proyectos repletos de compromiso.
Seguir leyendo...