"Aberración en Miami"
Porque no. Ese sería un argumento perfecto para la tropelía que, de la mano, van camino de cometer LaLiga y la Federación, que desde que abrieron en Las Rozas las puertas a la vaina de Donald Trump son como Isabel y Fernando: en lo de “tanto monta, monta tanto”, no en la altura de sus labores. El desafuero que se traen entre manos es llevar un partido de LaLiga a Estados Unidos.
