'A 2.160 metros de altitud llegan cada fin de semana más de 1.000 vehículos en temporada de invierno. Son tantos que Vallter tuvo que ir construyendo distintos aparcamientos a lo largo de esa parte de la montaña. Un bus lanzadera se encarga de ir llevando a los esquiadores y snowboarders hasta la zona de remontes.
A esto hay que sumar una carretera de montaña de algo más de 12 kilómetros que registra un gran trasiego de coches los fines de semana.
Hace un año la Generalitat presentó un proyecto para acabar con todo ese caos de coches circulando a esas altitudes que además es zona de influencia del Parque Natural Capçaleres del Ter y del Freser. El objetivo es colocar un telecombi, un remonte que funciona solo con cabinas en un primer tramo, para después sumarse también sillas formando d...'