¿Qué castigo enfrentará Sister Hong por difundir videos sexuales sin consentimiento?
China considera la transexualidad como trastorno mentalCuando el caso se hizo público, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Nanjing arrancó una campaña para realizar pruebas médicas gratuitas a los hombres que tuvieron contacto con Sister Hong. Sin embargo, el tratamiento que reciben las personas LGBT no es precisamentePara muestra un botón, la transexualidad está considerada un trastorno mental en China, y las personas que buscan reafirmar su género deben ser diagnosticadas por un psicólogo para poder acceder a tratamiento de hormonas, como da cuenta Amnistía Internacional.Además, aquellos que buscan una cirugía de cambio de sexo deben contar con la aprobación por escrito de sus familiares, sin importar que tengan la mayoría de edad. Esto ha obligado a muchas personas a contratar a médicos clandestinos, o en casos extremos hasta mutilarse ellos mismos."La discriminación y el estigma de la comunidad transgénero impregna todos los ámbitos de la sociedad, incluidas las profesiones jurídica y médica", afirma el reporte de AI.Lo cierto es que Sister Hong no es una mujer transgénero (cosa difícil en el país asiático), pero sí mantuvo todos sus encuentros sexuales travestido, y a juzgar por los videos que circulan en internet, varios de los hombres con los que tuvo relaciones estaban conscientes y de acuerdo con esto (aunque no con ser grabados)."Mientras persista esta discriminación profundamente arraigada en China, las personas transgénero tendrán que seguir eligiendo entre vivir una mentira o arriesgar la vida para tener unas características sexuales acordes a su identidad de género. Para muchos, la única vía para encontrar apoyo es Internet, donde las personas transgénero comparten sus experiencias y hacen sentir a las demás que no están solas", advierte AI.¿Qué castigo enfrentará Sister Hong?Recapitulemos, Sister Hong contactaba a sus parejas a través de aplicaciones de citas. Medios dan cuenta de que aseguraba ser una mujer divorciada que necesitaba ayuda para llegar a fin de mes, por lo que pedía comida y artículos para el hogar a cambio de sexo.Esto no es un crimen en sí mismo, pero se convierte en delito al momento en que grabó a escondidas los encuentros, y los vendió por unos 150 yuanes cada uno (alrededor de 400 pesos mexicanos).Esto viola la Ley de Protección de la Información Personal, que podría derivar en años tras las rejas, y una multa de acuerdo con Euro News, pero será un tribunal el que determine la pena para este caso en particular.SNGZ
