"En pleno siglo XXI resulta inaceptable que sigamos asistiendo a situaciones de vulneración sistemática de los derechos humanos más básicos en centros destinados al cuidado de personas con diversidad funcional. La realidad que viven muchos de estos usuarios en algunas residencias roza lo infrahumano: temperaturas asfixiantes, carencias estructurales, desorganización y una alarmante falta de personal son solo algunos de los factores que generan un entorno crónicamente hostil y estresante, tanto para los residentes como para los trabajadores", denuncia CC OO País Valenciano en relación a la residencia para personas con discapacidad intelectual CAMP Santa Faz