"Una agresión política que nace no solo del odio hacia la lengua, atentando contra la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià, (LUEV), sino también contra la memoria, la cultura y la dignidad de todo un pueblo", una "falsificación histórica, una humillación para miles de ciudadanos y una muestra de desprecio hacia las raíces de un territorio que ha sido históricamente valenciano de forma ininterrumpida desde el siglo XIII" y un "ataque planificado contra la lengua, una maniobra para borrarla del espacio público, institucional y educativo". El Parlamento de Cataluña ha aprobado una declaración institucional —con el apoyo de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP— en la que califica de “agresión política” la propuesta del Ayuntamiento de Alicante, respaldada por PP y Vox, para dejar de ser zona de predominio lingüístico valenciano.