Osvaldo Rosales: Trump avanza a una “nueva fase” arancelaria, pero el efecto en Chile sería limitado
El economista y el exdirector general de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON), Osvaldo Rosales, analizó las recientes medidas arancelarias impuestas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus posibles consecuencias para Chile.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, Rosales afirmó que los últimos gravámenes del jefe de la Casa Blanca abren una nueva fase en su guerra comercial.
“Creo que el presidente Trump se ha ido entusiasmando con una reacción de los mercados financieros bastante complaciente con sus últimas medidas arancelarias”, comentó el economista, tras la decisión del líder de Estados Unidos de aumentar a un 35% los aranceles a Canadá y a un 50% los del cobre.
Fundición de cobre. Foto: Gobierno de Chile.
Además, señaló que: “Trump acaba de indicar que está evaluando la posibilidad de que el arancel base, del 10% a todo el mundo, suba al 15 o al 20%. O sea, estamos viviendo una nueva fase y mi impresión es que esa fase va a durar poco porque si efectivamente hace todo aquello, probablemente la nueva reacción de los mercados de bonos de largo plazo sea negativa y va a obligar a un retroceso”.
Respecto al impuesto del 50% al cobre, Rosales aseguró que es una mala noticia para Chile “porque se trata de un arancel que no tendría cabida en el marco del tratado de libre comercio que vincula a Estados Unidos con Chile en materia comercial. Es un incumplimiento de un aspecto básico en el acuerdo”, recalcó.
Sin embargo, el economista puso en duda que el 50% se concrete, indicando que “hay cuestiones que no están definidas”. “En primer lugar, si esto afecta a todos los productos vinculados con cobre y en particular, si esto se aplica a los cátodos, que es lo que fundamentalmente Chile exporta a Estados Unidos”, explicó.
Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: Casa Blanca.
“Es importante conocer cuál es la reacción de las empresas norteamericanas que utilizan el cobre”, dijo el exdirector del DIRECON, destacando que “Estados Unidos importa la mitad del cobre que consume y por lo tanto, si quisiera producir internamente todo ese cobre, tendría que aumentar su producción en alrededor de 95% o algo más. Sabemos que en el caso del cobre no es porque sí que estén importando cobre de Chile, Canadá, de México y Perú, sino que no tienen las condiciones domésticas para ello”.
En esa misma línea, Rosales señaló que, al menos en el corto plazo, no habrá consecuencias excesivamente relevantes para el país, pues “Chile exporta a Estados Unidos el 11% del cobre que exporta al mundo. Como nuestra oferta exportadora está compuesta en un 50% por cobre, eso quiere decir que estamos exportando a Estados Unidos, en términos de cobre, alrededor de 5, 5,5% del total de las exportaciones. Entonces, el efecto en el peor de los casos sería acotado a ese rango”.
