Cuando se dice algo tan tópico como que el Tour es el Tour es por días como el de hoy, en una primera etapa que ha sido todo menos tranquila y en la que en según qué casos ha sido dramática. Una primera etapa de 184,9 kilómetros con
inicio y final en la ciudad de Lille, en la que se han registrado los primeros abandonos -uno ilustre, como el del campeón italiano
'Pippo' Ganna-, en el que algunos ilustre han salvado caídas que parecían ilustres -con
Remco Evenepoel yendo al verde-, en el que otros ciclistas llamados a hacer grandes cosas han besado el asalto -caso de
O'Connor-, en el que se han producido accidentes absurdos y en el que ha habido corredores que no han mostrado su mejor cara -caso de
Simon Yates, Lenny Martínez o Julian Alaphilippe- y en el que el danés
Jonas Vingegaard ha aplicado la máxima de la que la mejor defensa es un buen ataque, pegándose a su rueda el esloveno
Tadej Pogacar.Seguir leyendo...