En el caso de familias separadas donde no haya acuerdo en la consulta sobre el valenciano en la enseñanza, será un juez quien tenga que decidir cuál de los dos progenitores se pronuncia. Así lo establecen las bases de la convocatoria, aunque se enfrentan al problema de que la solución judicial para resolver estos conflictos puede demorarse más de un mes. Al menos es el tiempo que tardaría uno de los tres juzgados de Familia que tiene el partido judicial de Alicante en resolver el conflicto, un plazo que excede el establecido en la propia consulta, ya que el último día para votar es el 4 de marzo. Y aun así, la resolución no sería firme y cabría la posibilidad de presentar un recurso ante la Audiencia Provincial. De todos modos se trata de uno de los procedimientos que más rápido se resuelven.