El
Barça de fútbol sala necesitaba una victoria como la lograda en la localidad coruñesa de Noia por muchos motivos. El 5-8 ante el
Noia Portus Apostoli no sólo significa la primera victoria liguera a domicilio tras el 3-3 ante
Xota y la derrota 5-4 en
Palma, también es una forma de ahuyentar los fantasmas de lo sucedido el pasado martes en Son Moix, donde el equipo de
Jesús Velasco desaprovechó un 1-4, haciendo aguas en defensa ante el ataque de cinco balear. El conjunto gallego también recurrió a esa fórmula desesperada. Le salió mal al principio y el Barça se colocó 2-7, pero en un abrir y cerrar de ojos se pasó al 5-7 y se temió lo peor. Esta vez apareció
Pito para sentenciar con el 5-8, también el triunfo más contundente de la temporada. La derrota de Palma ante Inter (3-4), además, aprieta otra vez la clasificación y el Barça es 3º a dos puntos de Palma y ElPozo, que tiene un partido menos.
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