Sin
Jon Rahm en los
fourballs de la sesión de tarde, una decisión que tuvo sus pros y sus contras (por descanso parece ser), el
equipo europeo sufrió lo suyo y al final la lucha, tremenda, no tuvo toda la recompensa que merecía. Podía sacar dos puntos de oro pero un
Patrick Cantlay inconmensurable le dio la vuelta al último partido y con tres birdies increíbles en el 16, 17 y 18 EE.UU. logró colocar el parcial de 3-1 a su favor y dejar el marcador con una ventaja para Europa de 5 puntos
(10,5-5,5) a falta de los 12 partidos individuales de este domingo. Ningún equipo que ha ido cinco por detrás el último día ha ganado la Ryder. Habrá, eso sí, algo más de emoción en esta emocionante última jornada.
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