Yolanda, la cheerleader de la amnistía
Yolandaperón se levanta para ir al baño. El avión aterriza en breve y su peinado pide atuse tras horas de aplastamiento occipital. De pronto, enormes turbulencias se apoderan de la nave y la voz impertérrita del piloto le anima a volver al asiento, cosa que hace entre caderazos y traspiés. Alucinada, ve que las filas de asientos están vacías, se angustia porque no ubica el suyo, y acelera el retorno, clavando uñas en los respaldos y resoplando en gallego. De repente, se tropieza con algo blanquecino tumbado en el pasillo, y cae de bruces contra una especie de muñeco pechicóncavo c ...
