Entre González y Sánchez. El dilema
La resurrección política de Felipe González y Alfonso Guerra ofrece al observador un paisaje inédito. Por primera vez se abre en canal un partido que había tenido a gala desde Suresnes (1974), que los inevitables conflictos internos se saldaran de manera incruenta. Dejando víctimas y victimarios en su carrera, pero manteniendo el espíritu de partido como si se tratara de una gran empresa que daba cobijo a todos sus miembros. Unos arrimados al sol que más calienta y otros conformándose con no quedarse a la intemperie. Eso se acabó. Ahora el emblema se reduce a un combate implacable ba ...
