Francisco Fierro: «A veces, algo corto pero intenso tiene mayor efecto: menos es más»
¿Cuándo los descubrió?
Hacia los 20 años, me gusta componer música clásica y me veía un poco identificado porque hacía historias cortas, realistas y cotidianas con reflexiones y esto me dio mucho que pensar sobre composiciones breves como los preludios. Soy amante de la cultura rusa, literaria y musicalmente, y he tenido profesores de piano rusos que me introdujeron en ella y se me ha quedado grabado.
¿Qué tienen de especial?
Que el autor es capaz de condensar mucha emoción, mucha información y toda la calidad literaria que contiene en un breve espacio, algunos relatos son realmente cortos y otros un poco más largos, pero todos se leen muy fácil.
¿Le han marcado en su labor compositiva?
Sí, estaba un poco estancado en lo artístico y me ayudó que un escritor tan renombrado como Chejóv hiciese relatos tan aparentemente sencillos contando algo tan cotidiano como lo que ocurría en una habitación, en un día o en la cabeza de una persona. Eso me ayudó, porque algunas de las piezas más maravillosas de la música, como los preludios de Chopin, son muy breves y, a veces, algo cortito pero intenso, tiene mayor efecto, menos es más. Sus relatos me vienen muy al pelo a mi manera de concebir la música, y en un momento de mi vida me animaron a escribir obras escuetas con profundidad y calidad.
¿A quién los recomendaría?
Sus historias son como los días de la vida de una persona, cada uno diferente, son relatos muy arraigados a la condición humana y las puede disfrutar cualquiera.
]]>