'La transición del invierno al verano en Artouste se está haciendo a toda máquina. Y nunca mejor dicho porque la locomotora de este cambio en su modelo de turismo lo está liderando el Petit Train, quién ya representa cerca del 70% de la facturación de la empresa.
El esquí, la actividad que dio vida a la estación de Artouste en 1966, está dejando paso poco a poco a otras ofertas que están imponiéndose después de varios inviernos en que las cosas se han vuelto algo más complicadas para mantener las condiciones. Y es que desde 2019, los responsables del centro invernal renunciaron voluntariamente a la nieve artificial. Así, excepto en algún punto en concreto destinado a las clases, se enmiendan a la madre naturaleza.
Desde 2019, la gestión de la estación de esquí de Artouste se hace directam...'