La importancia de apellidarse Calviño y no De Guindos
Apellidarse Calviño abre puertas en la era de Pedro Sánchez. Durante el mandato de Mariano Rajoy, apellidarse De Guindos las cerraba. Son las paradojas hirientes de este país, donde existen distintos raseros para diferenciar el nepotismo de la meritocracia. La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ha demostrado un dudoso sentido de la ética y una carencia absoluta de estética al alentar la contratación de su hijo por parte del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD); una entidad pública que ella misma presidió y en la que aún ostenta el cargo de gobernadora. ...
